ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

miércoles, 24 de junio de 2009

EL CALORCITO DE LA MANO AMADA SOBRE EL HOMBRO, PRESIONANDO LEVEMENTE...



Momentos felices
Cuando llueve, y reviso mis papeles, y acabo
tirando todo al fuego: poemas incompletos,
pagarés no pagados, cartas de amigos muertos,
fotografías, besos guardados en un libro,
renuncio al peso muerto de mi terco pasado,
soy fúlgido, engrandezco justo en cuanto me niego,
y así atizo las llamas, y salto la fogata,
y apenas si comprendo lo que al hacerlo siento,
¿no es la felicidad lo que me exalta?

Cuando salgo a la calle silbando alegremente
--el pitillo en los labios, el alma disponible--
y les hablo a los niños o me voy con las nubes,
mayo apunta y la brisa lo va todo ensanchando,
las muchachas estrenan sus escotes, sus brazos
desnudos y morenos, sus ojos asombrados,
y ríen ni ellas saben por qué sobreabundando,
salpican de alegría que así tiembla reciente,
¿no es la felicidad lo que siente?

Cuando llega un amigo, la casa está vacía,
pero mi amada saca jamón, anchoas, queso,
aceitunas, percebes, dos botellas de blanco,
y yo asisto al milagro --sé que todo es fiado--,
y no quiero pensar si podremos pagarlo;
y cuando sin medida bebemos y charlamos,
y el amigo es dichoso, cree que somos dichosos,
y lo somos quizá burlando así a la muerte,
¿no es felicidad lo que trasciende?

Cuando me he despertado, permanezco tendido
con el balcón abierto. Y amanece: las aves
trinan su algarabía pagana lindamente:
y debo levantarme, pero no me levanto;
y veo, boca arriba, reflejada en el techo
la ondulación del mar y el iris de su nácar,
y sigo allí tendido, y nada importa nada,
¿no aniquilo así el tiempo? ¿No me salvo del miedo?
¿No es felicidad lo que amanece?

Cuando voy al mercado, miro los abridores
y, apretando los dientes, las redondas cerezas,
los higos rezumantes, las ciruelas caídas
del árbol de la vida, con pecado sin duda
pues que tanto me tientan. Y pregunto su precio,
regateo, consigo por fin una rebaja,
mas terminado el juego, pago el doble y es poco,
y abre la vendedora sus ojos asombrados,
¿no es la felicidad lo que allí brota?

Cuando puedo decir: el día ha terminado.
Y con el día digo su trajín, su comercio,
la busca del dinero, la lucha de los muertos.
Y cuando así cansado, manchado, llego a casa,
me siento en la penumbra y enchufo el tocadiscos,
y acuden Kachaturian, o Mozart, o Vivaldi,
y la música reina, vuelvo a sentirme limpio,
sencillamente limpio y, pese a todo, indemne,
¿no es la felicidad lo que me envuelve?

Cuando tras dar mil vueltas a mis preocupaciones,
me acuerdo de un amigo, voy a verle, me dice:
"Estaba justamente pensando en ir a verte."
Y hablamos largamente, no de mis sinsabores,
pues él, aunque quisiera, no podría ayudarme,
sino de cómo van las cosas en Jordania,
de un libro de Neruda, de su sastre, del viento,
y al marcharme me siento consolado y tranquilo,
¿no es la felicidad lo que me vence?

Abrir nuestras ventanas; sentir el aire nuevo;
pasar por un camino que huele a madreselvas;
beber con un amigo; charlar o bien callarse;
sentir que el sentimiento de los otros es nuestro;
mirarse en unos ojos que nos miran sin mancha,
¿no es esto ser feliz pese a la muerte?
Vencido y traicionado, ver casi con cinismo
que no pueden quitarme nada más y que aún vivo,
¿no es la felicidad que no se vende?

(Gabriel Celaya)


El calorcito de la mano amada sobre el hombro al pasar por detrás mía, presionando levemente mientras levanto la botella para servir un vino al amigo de visita.

La mirada cómplice desde el umbral de la puerta, morritos sonrientes a escondidas de la conversación con el tercero, mientras una mancha de salsa resalta el blanco impoluto de la camiseta con olores amados adheridos a ella.

Celebras con el amigo su presencia mientras atento esperas los pequeños gestos de la persona amada, ajeno el visitante a la catarata de signos y símbolos que transcurren detrás de él, ignorante del cruce de miradas que atraviesan el espacio estrecho de la pequeña habitación.

Imposible concentrarte en los problemas, ¿son problemas? que intenta transmitirte el contertulio. Le oigo pero no lo escucho, mientras sin oirla acudo con la mirada a la llamada desde el sillón en que reposa y simula atención quien me guiña los ojos con picardía y complice sentimiento cuando el otro no mira.

Estoy fuera, en el espacio con ella, cruzando nuestras manos mientras en la habitación permanece un cuerpo absurdamente sentado manteniendo una conversación sin sentido, sin pensarlo, más un monólogo del otro, mientras levanto el vaso brindando por ella, por el encuentro abierto y el cruce espiritual de nuestros cuerpos.

lunes, 22 de junio de 2009

...COMPAÑERAS FLUVIALES, PEREGRINAS CAMARADAS DE CAMINITOS VITALES.



Tu voz puebla de lirios
los barrancos soleados donde silban mis versos
de combate.
Tu voz siembra de estrellas y de azul
el cielo pequeñito de mi alma.
Tu voz cae en mi sangre
como una piedra blanca en un lago tranquilo.
En mi pecho amanecen pájaros y campanas
cuando muere el silencio para nacer tu voz.


Amo tu voz cuando cantas
y hay un temblor de nidos y de bosques en tu
garganta blanca.
Amo tu voz cuando cantas
y te estremece el ritmo de las fuentes que bajan de
la montaña.
Amo tu voz cuando cantas
y sacude tu voz la ternura fecunda
de las brisas que transportan el polen en las tardes
de primavera.
Amo tu voz cuando estás en silencio
porque el silencio es un sutil presagio de tu voz.


Y amo tu voz con un amor intenso como la muerte
cuando ella se deshoja en palabras confusas,
en palabras mojadas de tu aroma y tu sangre,
en menudas palabras que en la sombra me buscan
como niños perdidos,
en palabras quemantes como llamas azules,
en el tibio murmullo que no llega a palabra.
Amo tu voz intensamente en el corazón de la medianoche.
Cuando tu voz se abrasa en la selva incendiada de
nuestro amor.


(Miguel Otero Silva)

Cuando al amanecer, tu voz amplificada en el revuelo escenificado de los piares de los gorriones que comparten, ocupas desvergonzados, casa conmigo, me anuncia que terminó el sueño nocturno dando paso a la alegra mañana, te escucho y comprendo que aun sigo formando parte de ello.

Cuando el golpe del agua al caer penetra por mi ventana anunciando con tu voz que continua ininterrumpido el cauce de vida que se alarga en la distancia hasta el mar, anunciando que el camino continua y debo seguirlo, como la gota que cayendo de la nube se sumerge entre sus compañeras fluviales, peregrinas camaradas de caminitos vitales.

Cuando el silencio que me apresa sin quererlo en mi sueño nocturno deja paso a tu voz, presente en cada ruido, en cada sonido que me llega despertando los sentidos adormecidos por la inconsciencia del descanso obligado, me avisa de tu presencia y de la mía en ese hermoso concierto generado por el crecer de la hierba, los pasos saltarines del ave en el parque y la voz del vendedor de cupones en la esquina de la casa. Orquesta sin batuta descubierta, pero con una partitura bella, bellísima que se repite cada día. Solo es necesario abonarse a esos conciertos y sumarme con mis ruidos a la diaria sinfonía de la que forma parte tu voz, esa voz que, hechicera, me demuestra cada día que estoy vivo y despierto.

domingo, 21 de junio de 2009

...EN COMPLICIDAD CON EL QUE SABE ESPERAR EL MOMENTO TRASCENDENTAL EN EL QUE UNO SE FUNDE CON EL TODO...


Era más romántico quizá cuando
arañaba la piedra
y decía por ejemplo, cantando
desde la sombra a las sombras,
asombrado de mi propio silencio,
por ejemplo: "hay
que arar el invierno
y hay surcos, y hombres en la nieve"
Hoy las arañas me hacen cálidas señas desde
las esquinas de mi cuarto, y la luz titubea,
y empiezo a dudar que sea cierta
la inmensa tragedia
de la literatura.


(Leopoldo Maria Panero)

Siempre me he preguntado porqué la mayoría de los poetas son tan tristes; porqué cuando ven la oscuridad de la noche invandiendo el espacio solo ven eso, la oscuridad y no ven ese negro como el lienzo en el que la vida traza los surcos brillantes que caracterizan y diferencian lo gris de lo vivo.

Entiendo que el poeta hoy invitado a nuestro blog empiece a dudar de la inmensa tragedia de la literatura, pues debería contemplar la inmensa grandeza de la vida retratada en cada punto de luz que resalta la negra noche. Incluso la noche oscura es hermosa y necesaria cuando difuminada deja paso al victorioso amanecer que invadiendo con colores anaranjados rompe la monótona espera del triste poeta ante el folio en blanco de la incomprensión de la belleza en la que se encuentra sumergido.

En un momento dado no solo las arañas hacen cálidas señas, sino hasta las verdeoscuras nubes de la noche ayudan a la luna a guiñarnos un ojo en complicidad con el que sabe esperar el momento trascendental en el que uno se funde con el todo pasando a ser un elemento más de los miles que, aun en la oscuridad, conforman la dulce y bella faz del movimiento vital.

viernes, 19 de junio de 2009

QUIZÁS BAJO LOS ADOQUINES NO ESTÉ LA PLAYA PERO SI LA MADERA DEL PISO DEL ESCENARIO



Abro a la mañana de un blanco lunes
la ventana, y la calle indiferente
roba entre su luz y sus rumores
mi presencia infrecuente entre las hojas.
Este moverme... en días totalmente
fuera del tiempo que parecía consagrado
a mí, sin regresos ni paradas,
espacio lleno todo de mi estado,
casi prolongación de la existencia
mía, de mi calor, del cuerpo mío...
y se ha truncado... Estoy en otro tiempo,
un tiempo que dispone sus mañanas
en esta calle que yo miro, ignoto,
en esta gente fruto de otra historia

(Pier Paolo Passolini)

Y si alguien desde fuera se fijara en nuestro mundo , ¿no vería un pequeño escenario en el que todas las piezas encajan y son necesarias? Mi mundo sería tu mundo, mi hora sería tu hora, y los mismos colores de la aurora y el ocaso se fundirían en uno, con matices a lo largo de la escena. Y seríamos todos precisos, sin poder faltar ninguno, pues todos seriamos parte de la trama, ¿pensada por alguien? ¿ideada por alguien? Conozco a uno que dice que la casualidad es cuando Dios no quiere firmar sus acciones, prefiere el anonimato, pero de ser un Dios, que capacidad de adecuar el guión a cada uno para que tardemos en comprender que tu vida y la mía, y el paso de aquel perro junto al piar del pollo de golondrina en el nido están ya programados para que todos juntos conformen lo que pensamos mundo.

Quizás bajo los adoquines no esté la playa pero si la madera del piso del escenario en el que nos toca interpretar diferentes papeles no elegidos, ¿o si?, hasta que no se sabe muy bien quien, poniendose en pie aplaude dando final al papel de cada uno, ¿o somos nosotros mismos los que tenemos la capacidad sin saberlo de aplaudirnos o abuchearnos por nuestra propia actuación?

No se, pero el pensar que ese alguien que mirara desde fuera nos vería a ti y a mi al mismo tiempo en la misma escena, me acerca aun más a tu presencia, levantándome y aplaudiendo al fenomenal guionista que escribió nuestros papeles, ¿o fuimos nosotros?

jueves, 18 de junio de 2009

...NUESTRA PARTICIPACIÓN EN LA OBRA TEATRAL DEL MUNDO; SIGLOS EN CARTELERA Y CONTINUA LLENO EL PATIO DE BUTACAS CADA TARDE.



Yo no sé lo que busco eternamente
en la tierra, en el aire y en el cielo;
yo no sé lo que busco; pero es algo
que perdí no sé cuando y que no encuentro,
aun cuando sueñe que invisible habita
en todo cuanto toco y cuanto veo.
Felicidad, no he de volver a hallarte
en la tierra, en el aire, ni en el cielo,
y aun cuando sé que existes
y no eres vano sueño!

(Rosalía de Castro)

No recuerdo haber perdido ni un solo momento de la explosión que produce en mis sentidos la visión colorida de la vida y que absorbe cada gris que aparece en horizontes tranformándolos en gritos de vivos colores que me recuerdan cada uno que la felicidad estriba en cada brizna de hierba o en el olor del campo en primavera, o en otoño, cuando el olor a lluvia acompaña al rojizo atardecer de bellas hojas, o en invierno, cuando bajo la nieve, oculta y protegida la semilla prepara el vestuario con el que presentarse en poco tiempo en sociedad.

Sé, porque lo noto que la felicidad nunca abandona al ser, siendo el ser el que en ocasiones ignora la felicidad que acompaña cada milésima de segundo de nuestra participación en la obra teatral del mundo; siglos en cartelera y continua lleno el patio de butacas cada tarde.

Se que existes, te vivo y te sueño, con el ansia del enfermo, contagiado de tus gasas de colores con los que vistes nuestros días.

martes, 16 de junio de 2009

...en el fondo de los años, en la sima de los días...



¿Por qué amo tu locura,
tu desparpajo, tu falta
de reloj y tus atajos
cuando estoy prácticamente a punto
de caer de cabeza en el abismo?

O sea en ti. Pero no sólo
eso: hay mucho más de ti que quiero
y no revelo. Esa lámpara
que enciendes en el fondo.

(eduardo milan)



Precisamente porque eres el punto de locura que siempre empujó mis actos más irresponsablemente responsables. Mis protestas más sonadas y mis luchas más perdidas. Quizás porque sabía que allí, en el fondo de los años, en la sima de los días pasados, aguardabas tu con la tea encendida guiando mi regreso a esa enmohecida verja del parque.

lunes, 15 de junio de 2009

HOY UNA VOZ AMIGA ME TRAJO SERENIDAD. ETERNAMENTE GRACIAS.



Hoy, después de años de incertidumbre, de no saber queriendo saber, alguien, una buena voz amiga me trajo noticias, dejando que la serenidad de saber que está bién, que se encuentra bién y que guarda un buen recuerdo, me embargue y llene de tranquilidad el desasosiego de estos años en los que el no saber me traía nubes negras hasta el horizonte de mis sueños, aun sabiendo que algo dentro de mi me hubiera avisado si lo gris hubiera ocupado el sentimiento.

Hoy puedo estar, como la canción que escuchábamos en aquel entonces, sereno, sumergirme en sueños en el mar sin cogerme a nada que pensar, mientras tengo la seguridad que en lo alto siempre tu estás, y que al alba esperaras.

Te agradezco voz amiga, aquella que siempre desde que nos conocimos ha estado al quite dando amistad si pedir nada a cambio, que hayas hecho posible que la serenidad y los recuerdos agradables volvieran acumulados recuperando años de silencios, de incognitas, de porqués. Te lo agradezco tanto que deseo que algún día tu también alcances esa serenidad que hoy yo tengo, sabiendo que mi mano siempre estará allí tendida para cuando la necesites tu también.

Gracias por el té que fuiste a buscar, quizás el mejor té de mi vida. Eternamente gracias, voz amiga.

lunes, 30 de marzo de 2009

PREGUNTITAS SOBRE DIOS



Lleva el placer al dolor
y el dolor lleva al placer;
¡vivir no es más que correr
eternamente alrededor
de la esfinge del amor!


Esfinge de forma rara
que no deja ver la cara...;
más yo la he visto en secreto,
y es la esfinge un esqueleto
y el amor en muerte para.

(angel ganivet)


Hay que querer mucho la vida para querer cambiarla, hay que amar mucho lo que nos rodea para querer protegerlo. Hay que fundirse con lo que pisamos y ser parte de ello para luchar sin pensar en consecuencias personales ni sentir que el miedo se apodera de nosotros haciéndonos renunciar al amor por la vida. Hay que ser vida para sentirla y disfrutarla en su defensa.

jueves, 12 de febrero de 2009

TE AMO POR QUE TE AMO, POR QUE TE QUIERO YO AMAR



Te amo por todas las mujeres que no he conocido.
Te amo por todos los tiempos que no he vivido.
Por el olor del mar inmenso y el olor del pan caliente.
Por la nieve que se funde por las primeras flores.
Por los animales puros que el hombre no persigue.
Te amo por amar.
Te amo por todas las mujeres que no amo.

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
sin ti no veo más que una planicie desierta.
Entre antes y ahora
están todas estas muertes que he sorteado sobre paja.
No he podido atravesar el muro de mi espejo.
Tuve que aprender la vida como se olvida
palabra por palabra

Te amo por tu sabiduría que no me pertenece.
Te amo contra todo lo que no es más que ilusión.
Por el corazón inmortal que no poseo
crees ser la duda y no eres sino razón.
Eres el sol que me sube a la cabeza
cuando estoy seguro de mí.

(Paul Éluard)


Te amo por que te amo, por que te quiero yo amar. Tu no haces nada, yo todo. Te amo por que te amo, por que te quiero yo amar. Te amo por lo que eres, o lo que quiero que seas, te amo por lo que veo o lo que quiero yo ver. Te amo por lo pasado y lo que estar por venir, o por lo que no he olvidado y quiero en mis sueños vivir. Te amo por que te amo, por que te quiero yo amar. Tu no haces nada, yo todo. Te amo por que te amo, por que te quiero yo amar.

lunes, 9 de febrero de 2009

...sería imposible retenerlo por que moriría....







Vuela mi corazón
unido con los pájaros
y deja entre los árboles
un invisible rastro
de alegría y de sangre.


Las gotas de rocío
se helaron en las manos
abiertas y floridas
de los enamorados
perdidos en la brisa.


Vuela mi corazón,
mi corazón atado
con cadenas de estrellas
a la sombra de un árbol
atado con cadenas
y con cantos de pájaros.

(José María Hinojosa)
Cuando empeñamos el corazón con algún sentimiento desbordante, al intentar reprimir sus impulsos reteniéndolo en nuestras manos, sangra y sufre por no permanecer allí donde instintivamente encuentra el calor de años de comprensión y esperanza, de manera que sería imposible retenerlo por que moriría irrremediablemente como el jilguero o colorín preso entre los barrotes fríos de una jaula, por mucho que se le mime y cuide. El corazón necesita volar hacia sus querencias naturales, e impedírselo es algo contra natura que conlleva sufrimientos y represiones difíciles de soportar. Hay que dejarlo volar, aunque sea en sueños. Ya volverá de cuando en cuando a recordarnos que vivimos precisamente por ello.

jueves, 5 de febrero de 2009

DE LA VERDAD DE AQUEL SENDERO QUE SE PERDÍA ENTRE LA PAZ DE UN PRADO.




Dime que era verdad aquel sendero
que se perdía entre la paz de un prado;
aquel otero puro que he mirado
yo tantas veces con candor primero.


Dime que era verdad aquel lucero
que se incendia casi a nuestro lado.
Di que es verdad que vale un mundo amado
y un cuerpo roto en un vivir sincero.


Di que es verdad que vale haber sufrido
y haber estado entre la mar sombría;
que vale haber luchado, haber perdido.


Haber vencido a la melancolía,
haber estado en el dolor, dormido,
sin despertar, cuando llegaba el día.


(Carlos Bousoño)

Vale todo, el haber vencido a la soledad, a la melancolía; con lo fácil que hubiera sido dejase arrastrar por las olas rompiendo contra la ilusión y la esperanza, por las olas temibles y crueles del desamor y la soledad.

Naúfragos altivos, supervivientes de la marejada de la distancia; luchadores contra el olvido cruel y despiadado que destroza sueños abrazados a una realidad interna de colores y músicas que repiten siempre el mismo estribillo del hoy y mañana, del siempre a tu lado, de la verdad de aquel sendero que se perdía entre la paz de un prado.

domingo, 25 de enero de 2009

EN EL AROMA NOCTURNO DEL JAZMÍN Y EN LA GOTA DE AGUA QUE SALVA AL MUNDO,


No me busques en los montes
por altos que sean,
ni me busques en el mar
por grande que te parezca.
Búscame aquí, en esta tierra
llana, con puente y pinar,
con almena y agua lenta,
donde se escucha volar
aunque el sonido se pierda...
(Francisco Pino)





Búscame en lo alto de una cumbre o en el fondo de una cueva, en la eternidad del cielo y en el reflejo del mar. En la hierba solitaria en el asfalto y en la procesión sin rumbo fijo de la oruga entre las hojas secas del pino. En el aroma nocturno del jazmín y en la gota de agua que salva al mundo. Búscame en cualquier parte, en cualquier rincón por pequeño que sea o en la inmensidad secy u árida del desierto.Porque para ti estoy en todos los lugares que imagines, en aquellos a los que en sueños te dirijas , cercanos o lejanos, reales o imaginados. Tu, búscame.

sábado, 24 de enero de 2009

LA ESENCIA DE NUESTRO PASO EN EL CORAZÓN DE ALGUIEN



Siempre hay algo que admirar algo nuevo que descubrir, y al final, siempre sin darnos cuenta, dejar cuando nos marchemos la esencia de nuestro paso en el corazón de alguien.

NO LO HAGO CON LA VISTA, AVANZO CON LOS SENTIDOS.



Una tinieblas que prometen y a veces amenazan abrirse. Y es difícil creer que quien recorre tal camino no se vea acometido por el tempor y un temblor casi paralizantes. Es la luz de un viaje más bien extrahumano, que el hombre emprendía asomándose al lado dé allá, a ese lado al cual se supuso, cada vez con mayor ligereza, que sólo se asoman los místicos. Es la luz que se vislumbra y la luz que acecha, la luz que hiere. La luz que acecha en la inmensidad de un horizonte donde perderse parece inevitable, y que hiere con un rayo que despierta más allá de lo sostenible, llamando a la completa vigilia, ésa donde la mente se incendiaría toda.

(María Zambrano)



No importa que se abran las tinieblas ni que la oscuridad amenace con ocultar a mis ojos el camino. No lo hago con la vista, lo hago con los sentidos, guiado por esa luz que rompe toda tiniebla, que vence a la oscuridad, por muy profunda que sea. Porque esa luz eres tu que me guía hacia tu encuentro. Por eso avanzo sin miedo, con la seguridad de la mano amiga, etérea pero real entre las mías, y avanzo, avanzo.

lunes, 19 de enero de 2009

NIÑOS DE LA CALLE

Y ES QUE POR TI NO MUERO EN LOS ABISMOS DE LA VIDA.



¿Por qué amo tu locura,
tu desparpajo, tu falta
de reloj y tus atajos
cuando estoy prácticamente a punto
de caer de cabeza en el abismo?

O sea en ti. Pero no sólo
eso: hay mucho más de ti que quiero
y no revelo. Esa lámpara
que enciendes en el fondo.
(Eduardo Milan)




Siempre esa lámpara al fondo, esa luz que me guía y me lleva por los mundos donde encontrarte y permitirnos continuar el templo de amor construido al paso del tiempo, porque no hay oscuridad en los sueños, no pesadillas salvo a la hora del regreso, a la que partir se convierte en dolor intenso hasta que de nuevo la luz que brota de tu recuerdo ilumina mis pasos hacia el nuevo encuentro. Y es que por ti no muero en los abismos de la vida.

martes, 6 de enero de 2009

Total Eclipse of the Heart



Nunca, salvo pequeños eclipses fugaces, nada logró apagar la luz que prendió hace ya muchos años. Ahí permanece, eterna, como faro de navegantes en el mar profundo de los sentimientos.

OTRO AÑO, MI YO, OTRO AÑO.



Sabe sólo de Amor mi pensamiento;
por él y en él lo tengo tan cambiante:
de Amor la potestad lo lleva amante,
o a loco razonar, su valimiento.

Me infunde en la esperanza dulce aliento,
o acerbo lloro en onda desbordante;
tan sólo se unifica si tremante
mi alma de pavor se ve un momento.

Y así mi suerte ignoro en la contienda,
y no querer decirlo y que lo diga:
vagando voy en amorosa erranza...

Y si con todos he de hacer alianza
vano será clamarle a mi enemiga
-la insensible Piedad- que me defienda.

(Dante Alighieri)

Días, muchos días y fiestas, muchas fiestas negándome a compartirlas con los demás a través de las páginas escritas de mi vida. Días y brindis contigo, en lo alto las estrellas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, mientras yo me olvido de todo lo que no lleve tu nombre.

Otro año, mi yo, otro año. De nuevo sobrevivimos a la distancia de los días, de los meses, del tiempo implacable que limita nuestro encuentro a pocas horas nocturnas, clandestinos, compitiendo con la fugaz estrella que se esconde, rápida y caprichosa entre las nubes, atenuando la luz que nos refleja como sombras en la Tierra.

lunes, 15 de diciembre de 2008

...O EN EL CAER DE UN RAYO Y EN EL SONAR DEL TRUENO...O EN EL IMPOSIBLE AZUL DE UNA ROSA


Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

(Julio Cortazar)


Y se muy bien que siempre estarás, en cada paso, en la esencia íntima de mis temores y pasiones, en cada beso, en cada abrazo, en cada compañera. Se muy bien que nunca cerraré los ojos al pasar la noche sin un "hasta mañana", aunque quizás sea esa noche la que nos reencontremos en mis sueños. Se que estarás bajo el color del otoño, o bajo el olor a lluvia que anticipa su llegada, o en el caer de un rayo y en el sonar del trueno. En el verde del campo y el rojo de la amapola o en el imposible azul de una rosa. Se que estarás en cada paso del camino de la vieja estación, donde un tronco recuerda nuestros nombres en su corteza. Se que estarás en cada risa que escuche y en cada mirada que sorprenda furtiva. En cada cabina telefónica, y en el cartero que ya hace tiempo que no viene.

Se que estarás presente en cada momento de mi vida, y se también, que si algún día de mi mente se borraran los recuerdos, el tuyo será ya el único que no abandonará mi consciencia, el que me acompañará hasta donde sea que vayamos cuando la parca toque en mi hombro avisando del momento. Se que contigo en mi memoria, ya somos suficientes. Se que nunca estaré solo, mientras me quede el recuerdo, el sueño y tu sonrisa grabada en mi interior. Tengo suerte, mucha suerte.

viernes, 12 de diciembre de 2008

...TIEMPOS, RECUERDO, DE AMOR Y DE CARRERAS...

Eran tiempos en los que al mismo tiempo que despertábamos a un sueño de amor adolescente nos sacudíamos de una pesadilla gris que se apoderó de todos durante cuarenta años. Eran tiempos, recuerdo, de amor y de carreras, de corazón preso en tus besos y los gritos de amnistía por las calles de Málaga. Eran tiempos duros, tiempos de estudiante emigrante y tiempo de rebelión, de grises y de protestas, mientras tu, esperando en esa valla del colegio que volviera de no sabías donde. Nunca te dije nada, siempre separando policías y civiles de tu mano amorosa y del olor a pureza que despertaba como la ninfa de la mariposa presta a volar.
Eran tiempos en los que todos queríamos volar. Algunos, compañeros de colegio, no pudieron. Recibieron el fruto de la caida de algún "torpe" asesino vestido de verde y con tres cuernos en la testa. A ellos mi homenaje, a ti, mi recuerdo y mis excusas por compartirte con esas ganas de volar.