ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

viernes, 11 de junio de 2010

QUE RECORDARME PUEDES; ODIARME, NO.


Hubo un tiempo... ¿recuerdas? su memoria
Vivirá en nuestro pecho eternamente...
Ambos sentimos un cariño ardiente;
El mismo, ¡oh virgen! que me arrastra a ti.

¡Ay! desde el día en que por vez primera
Eterno amor mi labio te ha jurado,
Y pesares mi vida han desgarrado,
Pesares que no puedes tú sufrir;

Desde entonces el triste pensamiento
De tu olvido falaz en mi agonía:
Olvido de un amor todo armonía,
Fugitivo en su yerto corazón.

Y sin embargo, celestial consuelo
Llega a inundar mi espíritu agobiado,
Hoy que tu dulce voz ha despertado
Recuerdos, ¡ay! de un tiempo que pasó.

Aunque jamás tu corazón de hielo
Palpite en mi presencia estremecido,
Me es grato recordar que no has podido
Nunca olvidar nuestro primer amor.

Y si pretendes con tenaz empeño
Seguir indiferente tu camino...
Obedece la voz de tu destino
Que odiarme puedes; olvidarme, no.

(Lord Byron)




¿Odiarme? no, jamás, aunque quizás consuele a alguno el trueque del no olvido por el odio, a mi no. Prefiero tu olvido a tu odio, porque nunca me odiaste, nunca te odié, antes bién, al contrario, en mi marcha por la vida siempre estuvo tu imagen persiguiéndome, como si en sueños provocados volaras a mi lado, y cuando tu no volabas lo hacía yo, consciente de donde iba, donde dirigía mis pasos y el recibimiento que me esperaba al llegar y encontrarte la más bella, como siempre.

Quizás ese soplo de aire fresco me hizo llegar tan lejos, tan vivido y sin embargo tan al principio de todo, por tí, tan presente en cada momento, en una mirada furtiva, en el brote de una planta, en el fugaz movimiento de una estrella o el traslado delicado de las nubes empujadas por la suave brisa, como me empujan los recuerdos hacia ti, delicada y silenciosamente, con nocturnidad y el afán de encontrarte como única mochila.

Que recordarme puedes; odiarme, no.

lunes, 24 de mayo de 2010

DEFINITIVAMENTE PRESO



Reniego, lápiz partido,
Todo cuanto deseé.
Y no soñé ser servido
De ir a donde nunca iré.

Paje embutido en harapos
Del triunfo que otros tuvieron,
Yo podré amar estos trapos
Por ser cuanto a mí me dieron.

Sabré, príncipe mendigo,
Coger, con la buena gente,
Entre el ondear del trigo
La amapola inteligente.

(Fernado Pessoa)



Pensando toda la noche, no en tí, quizás solo en mi cuando creía que era en los dos. No rompo el lápiz ni reniego de él, pues los trazos que dibuja es la vida que escogí, la que, sin darme cuenta, es verdad, empezaba en la pendiente cruel, que luego de decidir no tienes la ocasión de parar la cuesta ¿abajo?, no creo, quizás la que te toca, porque nadie te avisa de lo que el camino guarda y espera.

Pensando toda la noche, perdido entre la luz azulada de la luna entre montañas, quizás las que no me atrevo a saltar. Frontera entre dos mundos, me mantiene preso en uno del que no logro escapar más que pasando la noche en vela oteando pasos que me lleven de un lado a otro, aunque siempre amanezco en el mismo tiempo y lugar. Definitivamente preso.

miércoles, 19 de mayo de 2010

BUENA ES LA BUENA MEMORIA, MEMORIA DEL QUE SE ACUERDA...



A la sombra te sientas de las desnudas rocas,
y en el rincón te ocultas donde zumba el insecto,
y allí donde las aguas estancadas dormitan
y no hay hermanos seres que interrumpan tus sueños,
¡quién supiera en qué piensas, amor de mis amores,
cuando con leve paso y contenido aliento,
temblando a que percibas mi agitación extrema,
allí donde te escondes, ansiosa te sorprendo!

—¡Curiosidad maldita!, frío aguijón que hieres
las femeninas almas, los varoniles pechos:
tu fuerza impele al hombre a que busque la hondura
del desencanto amargo y a que remueva el cieno
donde se forman siempre los miasmas infectos.

—¿Qué has dicho de amargura y cieno y desencanto?
¡Ah! No pronuncies frases, mi bien, que no comprendo;
dime sólo en qué piensas cuando de mí te apartas
y huyendo de los hombres vas buscando el silencio.

—Pienso en cosas tan tristes a veces y tan negras,
y en otras tan extrañas y tan hermosas pienso,
que... no lo sabrás nunca, porque lo que se ignora
no nos daña si es malo, ni perturba si es bueno.
Yo te lo digo, niña, a quien de veras amo:
encierra el alma humana tan profundos misterios,
que cuando a nuestros ojos un velo los oculta,
es temeraria empresa descorrer ese velo;
no pienses, pues, bien mío, no pienses en qué pienso.

—Pensaré noche y día, pues sin saberlo, muero.

Y cuenta que lo supo, y que la mató entonces
la pena de saberlo.

(Rosalía de Castro)





...Mariquita quita quita
Quítame dolor y pena
Debajo de tu reboso
Se pasa una noche buena
Buena es la buena memoria
Memoria del que se acuerda
Se acuerda de San Francisco
San Francisco no es Esteban
Esteban no es ningún santo
Santo es aquel que le rezan
Rezan los padres maitines
Los maitines no son completos
Completas serán las mañas
Las mañas de un hechicero
Hechicero es el que urde
Urde la mujer su tela
Tela la del buen cedazo
Cedazo de harina y cuerda
Cuerda la de los cochinos
Los cochinos tragan hierba
De la hierba nace el trigo
Del trigo es el que se siembra
Se siembra porque es costumbre
Dijo un viejito al pasar
Y lo echaron a la lumbre
Porque no supo trovar
Y lo echaron a la lumbre
Porque no supo trovar

(Café Tacuba)

sábado, 15 de mayo de 2010

...ENVOLVIENDO EL REGRESO A LA CAMA CARCELERA...





Me diste la intemperie,
la leve sombra de tu mano
pasando por mi cara.
Me diste el frío, la distancia,
el amargo café de medianoche
entre mesas vacías.

(Julio Cortazar)








El amargo café de media noche entre las mesas vacías, prólogo de noche entera contigo entre mis brazos mientras los demás piensan que reposamos tranquilamente junto a ellos en el lado izquierdo de la cama.

Ni la fría caricia de la nieve entorpece el lenguaje de las manos, que solícitas calientan nuestro cuerpo, etéreo entre lazos de plata entrecruzados. Y en las casas duermen esperando un nuevo dia mientras nosotros jugueteamos entre las sombras del espacioso infinito, adornado de velas temblorosas y el eco de tu risa envolviendo el regreso a la cama carcelera cuando el sol despereza su letargo sacudiendo las oscuras cortinas de la noche.

Nuevo día.



martes, 27 de abril de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010

...SOLO SIN TI PERO LLENO DE TU ESENCIA.



La serenata india

I
Me levanto desde sueños de ti
En el primer dulce dormir de la noche
Cuando los vientos respiran suave
Y las estrellas relumbran brillantes:
Me levanto desde sueños de ti,
Y un espíritu en mis pies
Me ha llevado -¿quién sabe cómo?-
A la ventana de tu cuarto, ¡Dulce!

II
Los aires vagabundos desmayan
Sobre lo oscuro, la corriente silenciosa-
Los aromas de Champak caen
Como dulces pensares en un sueño
La queja del ruiseñor
Muere sobre su corazón
Como yo sobre el tuyo
¡Oh, amado como tú lo eres!

III
¡Oh elévame de la hierba!
¡Muero!, ¡Desmayo! ¡Caigo!
Deja que tu amor en besos llueva
Sobre mis párpados y labios pálidos.
Mi mejilla es fría y blanca, ay!
Mi corazón late alto y rápido;
¡Oh! Apriétalo contra el tuyo de nuevo
donde al final se romperá.

(Percy B Shelley)

A veces una palabra, un gesto casual de alguien, un perfume, cualquier cosa que rápido, por sorpresa, se asoma a mi interior encendiendo el recuerdo y logrando que los sueños te traigan entre nubes enrojecidas por la potente luz de tu ser en mi.

Así, de esta manera, todo queda iluminado por tu presencia en la oscuridad de mi letargo y aferrándome a la noche alargo el tiempo en el que la realidad se funde con tu recuerdo y por un momento que parece días pago con la entrega de una noche al dolor de una nueva separación y a la desilusión del amanecer solo sin ti pero lleno de tu esencia.

viernes, 26 de marzo de 2010

...ME DORMIRÉ MIRÁNDOTE.





Si tengo que morir
Querré que estés allí
Sé que tanto amor
Me ayudará a descender
Al más allá
Entonces diré Adios
Sin miedo y sin dolor
En la soledad
Reviviré los años de felicidad

Para cruzar el umbral
No deseo nada más

Acariciado por tu voz
Morir al lado de mi amor
Me dormiré mirándote

El tiempo que pasó
Jamás nos separó
El nos unirá
En un rincón profundo de la eternidad

A la hora del final
Solo quiero tu mirar
con tu perfume alrededor
Morir al lado de mi amor
Me dormiré mirándote

Para cruzar el umbral
No deseo nada más
Acariciado por tu voz
Morir al lado de mi amor
Y dormiré mirándote

(Demis Roussos)




¿Que añadir más a la poesía que narra los deseos para los últimos momentos de quien nunca vió ni en la distancia ni en el tiempo una barrera de separación entre los dos? ¿Algo mejor que despedirse como comenzó todo? ¿Algo más maravilloso que completar el círculo íntimo haciendo un huequito en la eternidad para encontrarnos? La poesía lo dice, no deseo nada más que la caricia de tu voz, y entonces, con todos los momentos felices agolpándose decir adios, despedirme y serenamente dormirme, tranquilo, sin miedo, sin dolor. ¿Que mejor apoyo cuando llegue el momento?, No desearé nada más, seguro.

lunes, 22 de marzo de 2010

OYE LOS PASOS DEL TIEMPO, INVENTOR DE LUGARES SIN PESO NI SITIO...

Óyeme como quien oye llover,
ni atenta ni distraida,
paasos leves, llovizna,
agua que es aire, aire que es tiempo,
el día no acaba de irse,
la noche no llega todavía,
figuraciones de la niebla
al doblar la esquina,
figuraciones del tiempo
en el recodo de esta pausa,
óyeme como quien oye llover,
sin oirme, oyendo lo que digo
con los ojos abiertos hacia adentro,
dormidda con los cinco sentidos despiertos,
llueve, pasos leves, rumor de sílabas,
aire y agua, palabras que no pesan:
lo que fuimos y somos,
los días y los años, este instante,
tiempo sin peso, pesadumbre enorme,
óyeme como quien oye llover,
relumbra el asfalto húmedo,
el vaho se levanta y camina,
la noche se abre y me mira,
eres tú y tu talle de vaho,
tú y tu cara de noche,
tú y tu pelo, lento relámpago,
cruzas la calle y entras en mi frente,
pasos de agua sobre mis párpados,
óyeme como quien oye llover,
el asfalto relumbra, tu cruzas la calle,
es la niebla errante en la noche,
como quien oye llover
es la noche dormida en tu cama,
es el oleaje de tu respiración,
tus dedos de agua mojan mi frente,
tus dedos de llama queman mis ojos,
tus dedos de aire abren los párpados del tiempo,
manar de apariciones y resurrecciones,
óyeme como quien oye llover,
pasan los años, regresan los instantes,
¿oyes tus pasos en el cuarto vecino?
no aquí ni allá: los oyes
en otro tiempo que es ahora mismo,
oye los pasos del tiempo
inventor de lugares sin peso ni sitio,
oye la lluvia correr por la terraza,
la noche ya es más noche en la arboleda,
en los follajes ha anidado el rayo,
vago jardín a la deriva
entra, tu sombra cubre esta página.
(Octavio Paz)



Es curioso como cada gota de esta recién estrenada primavera me recuerda a tí y a la espera en el parque, disimulando, entre amigas, con la mirada en el camino por donde llegaba hasta donde reías nerviosa, preguntándote si hoy saldría.


Nueva primavera y cada brote que anuncia el vestido blanco que vestirá el almendro me obliga a volver a los momentos contigo, paseando por la afueras para que nadie nos viera, evitando el encuentro con nadie que provocara el castigo inmenso de no verte el siguiente fin de semana recluida en la casa por el delito de vernos.

Me gusta el olor del agua en la tierra, el aroma a tierra del sur que me traen las nubes al descargar entre las calles por las que paseo contándote en susurros, en voz baja, el regreso del vencejo y su picoteo entre los verdes brotes de arbustos, rompiendo el silencio del invierno y su solitario cielo. Quizás hoy te encuentre, entre esas mismas ramas por donde el ave juguetea ensayando su futuro cortejo danzarín, y te diga que, como entonces, bailemos entrelazados con solo la música del entorno natural de un viejo camino de la estación entre árboles tatuados con testimonios de iniciales entorno a un imperfecto corazón.

Oye los pasos del tiempo, inventor de lugares sin peso ni sitio...

domingo, 17 de enero de 2010

...DE POETAS VENCIDOS, DE SOÑADORES SIN SUEÑOS, DE VIVOS SIN VIDA,...



Ando en busca de un huidizo poema
perdido tras los laberintos del silencio.
Quizá ha quedado prisionero en el espino,
ahora mismo, cuando gime,
tatuado por el viento.
No dejó ningún rastro:
Tal vez fue devorado
por el aire irrevocable del tiempo.

¡Es que es tan frágil
como el evanescente color de las hojas,
ya vencidas, una a una,
por el dolor del otoño!

¡Sin nombre se me ha ido, se me ha ido!
Quizá porque no tuve tiempo de besarlo.

Todo es incertidumbre
en el país del ansia.
¡Y que vasto abandono es el ayer!

Pero al fin lo he encontrado:
mendigo entre cenizas,
manchado de tinta y de barro invisibles,
sobre el inagotable papel de la vida.

Quiero besarle todos los olvidos
atribulados por el viento.
Quiero calmarle la sed
que brota del silencio.
Quiero limpiarle mi sangre
que cubre cada verso,
cada verso…

Cada verso…

(Virginia Pinedas)


Veo los colores del invierno, y me gustan una vez salido del oscuro pozo en que me hallaba, veo los colores y me río con ellos, disfruto de ellos como crío, aunque en ocasiones, en el blanco frío de la nieve descubro huellas de la fiera que me busca, que me persigue, sin darse por vencida de mi huida de su mundo de oscuridad y tristeza. Me otea y al rececho me va acorralando, acercándose silenciosa y lentamente, hasta que me vuelvo y la grito, ¡¡¡¡¡¡VETE, VETE!!!!!!!!!, y se vuelve recelosa, con la cabeza gacha, a la oscuridad en la que vive, peo en sus ojos veo que no se rinde, que regresará mañana a intentar de nuevo arrastrarme a ese submundo de poetas vencidos, de soñadores sin sueños, de vivos sin vida, pero no importa, encontraré el poema perdido, la risa sonora mientras levantando los brazos me dejo llevar por ese viento del sur que me mezcla con el arco iris y sus colores venciendo la negra oscuridad de la guarida tenebrosa de la bestia. Hoy tampoco ha vencido; a estado cerca, olía su aliento ponzoñoso de dolor y vacío, pero he vencido y se ha retirado, aunque quedan sus huellas en la nieve, recordándome que quizás mañana, quizás mañana,... vuelva.

martes, 5 de enero de 2010

RESURGIR DE LA TIERRA CON LA ESPERANZA RENOVADA....HALLELUJAH



Nuevo año, meses, un par o asi sin entrar en la Taberna del Mono Rojo, justo cuando las cosas no podían ir peor, cuando el suelo parecía más cercano y el universo más alto, más lejos, más inalcanzable. Semanas alejado de mi barra, de la jarra de cerveza, de mi gente, de la poesía, de las canciones pasadas que alimentan mis noches de insomnio, de todo lo que no fuera sufrir recordando, de morir matando los malos recuerdos para al final sobrevivir con los agradables, con los buenos, aunque algunos no fueran ciertos, ¿que importa! son recuerdos. Días eternos de muerte y dolor. Terrible experiencia, quizás necesaria para atravesar el camino hasta aquí, hasta el nuevo año, resurgir de la tierra con la esperanza renovada en uno mismo, en los demás. Vencida ya la muerte por la vida, negados los instantes negros, los grises, que han ido dando paso al resto de colores, resguardados hasta hoy quien sabe donde, a la espera de este nuevo día, a la espera de que las puertas de la taberna del Mono se abrieran de nuevo empujadas por esta mano cansada pero en vía de recuperación del largo viaje en el que la Parca marcaba su ritmo, su incansable gorgoteo de últimos suspiros y llantos.

YA estoy bien, recien llegado del pais de la tristeza, de donde cuesta salir si te abandonas, de donde sale la tristeza del poeta que me niego a asumir como propia, de donde los cristales de Manuela, de donde el color encuentra un muro de resistencia oscura y lóbrega, en donde en el último momento un relampago de consciencia te rescata al alumbrar tus ideas, y sales, regresas y te encuentras de nuevo el olor a tierra mojada, el suelo enmoquetado de hojas caidas, el cuello del gabán subido y el vaho que demuestra que estás vivo.

De nuevo la risa del niño, la mirada de pillo del anciano, el milagro de la vida a cada paso, la Taberna con el Cipri, mi cerveza y mis canciones. De nuevo mi anormal normalidad, de nuevo con vosotros, mi gente, de nuevo conmigo. Feliz año a todos, y...hasta mañana, nos vemos en la Taberna.

martes, 10 de noviembre de 2009

MADRE, MI MADRE.




No las grandes verdades yo te pregunto, que
No las contestarías; solamente investigo
Si, cuando me gestaste, fue la luna testigo,
Por los oscuros patios en flor, paseándose.

Y si, cuando en tu seno de fervores latinos
Yo escuchando dormía, un ronco mar sonoro
Te adormeció las noches, y miraste, en el oro
Del crepúsculo, hundirse los pájaros marinos.


Porque mi alma es toda fantástica, viajera,
Y la envuelve una nube de locura ligera
Cuando la luna nueva sube al cielo azulino.


Y gusta, si el mar abre sus fuertes pebeteros.
Arrullada en un claro cantar de marineros
Mirar las grandes aves que pasan sin destino.

Alfonsina Storni



En la fotografía dos de las mujeres que más he amado, que más amo, mi madre y mi hija pequeña. Una me ha dejado hace tan solo cuatro días, es la raiz, el tronco, el árbol del que salimos las ramas. La otra es el tierno brote en el que se eterniza la obra de esa maravillosa mujer que ya no está con nosotros.

Se marchó, casi en silencio, como se marchan las personas que no dejan nada atrás que les lastre en el camino. Se marchó y ahora recuerdo los momentos que pude haberla ido a ver y no fuí; los instantes en que entre la conversación podía haber intercalado un te quiero y no lo hice; la necesidad inagotable que sentía esta maravillosa mujer de ser abrazada, besada, querida, y las veces que desaproveché haberla dado más besos.

Ahora, que ella está donde el tiempo no corre, a mi me gustaría que retrocedieran las agujas del reloj, que volvieran de la basura las hojas de meses, de años pasados en los calendiarios, de volver a tenerla en mis brazos y decirla lo que la quería, lo que te quiero, madre. Solo me quedan los recuerdos, la esperanza de encontrarte algún día, cuando también yo me marche, y decirte entonces todo lo que no te dije lo suficiente cuando pude. Te quiero, madre, te quiero por como eras, por los sacrificios que hiciste por nosotros, por el amor que nos diste y el que nos inspiraste, por enseñarme que lo importante es decir lo que se siente cuando se siente, (aunque no siempre te hice caso en eso), por enseñarme a que llorar no solo es cosa de mujeres, por hacerme ver y sentir la vida que nos rodea, por empeñarte en que viera milagros hasta en las cosas más insignificantes y pequeñas, por querer los colores, por buscarlos, por enseñarme a no odiar y que amando se consigue más y mejor en cuanto a felicidad se trata. Que más importante es la persona que el dinero, los sentimientos a lo material, la verdad a la mentira aunque sea esta piadosa, a.....

Por tantas te quiero, por tantas cosas te estoy en deuda.
Dios, como te echo de menos, y cuanto, cuanto te quiero.

sábado, 5 de septiembre de 2009

...Y SI NO, COMO DECÍA AQUEL, ...OS QUEDAN LAS PALABRAS



Quizás los corazones que no dejan de absorber colores, que se emocionan por el despertar de una pequeña brizna de hierba entre el cemento de la acera, o al oler la húmeda tierra antes de que la lluvia caiga, quizás, solo quizás, se agotan antes. Quizás el corazón tenga un tope, y cuando está lleno, aunque nosotros continuemos pensando que todavía queda más hueco por llenar, más rocío que beber, más oleajes que disfrutar y que aun podemos disfrutar con ese frío viento del norte golpeando nuestro rostro, quizás la realidad sea otra, y la misma gama colorida de la vida de la que estamos tan enamorados controla nuestro ansia y reparte a cada uno lo que le toca para que no podamos llevarnos todo, como quisieramos y dejemos algo a los demás.

Parece que todo indica que ya está lleno, que no caben más recuerdos agradables, ni muchos más amaneceres ni coloridas despedidas del día con su rojizo hasta mañana en la lejanía en la que se oculta para dejar paso a la bella y dulce cara de la luna con su corte de luceros y estrellas danzarinas. Parece que poco hueco queda para picos hambrientos de polluelos en sus nidos entre la pared y la cornisa, o para ver como el cardo áspero pare a la hermosa flor morada. Ya no se sabe si este adios del atardecer será el último, o mañana, o pasado, o cuando. Ahora habrá que esperar que los demás opinen y hablen sobre si mucho, sobre si poco, es igual, siempre bebí los atardeceres como si fueran los últimos y tomé los amaneceres con la alegría de poder beberme otro ocaso. Así los disfruté todos, al máximo, con la pasión que solo conocen los corazones ansiosos de colores. En fin, ¿quien sabe lo que queda? disfrutemos como si este fuera el último de todos, y si mañana un rayo toca mi ventana y me despierta sabré que aun tengo otro, y si no, como decía aquel, ...os quedan las palabras.

¿PODRÍA ESCRIBIR LOS VERSOS MÁS TRISTES DEL MUNDO? NO, ME ENSEÑASTE LO CONTRARIO.



Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


(Pablo Neruda)(Poema nº 20 de "20 poemas de amor y una canción desesperada")





¿Que te digo yo ahora que no haya dicho el maestro del amor escrito? Si parece que estuvo presente en cualquiera de esas noches estrelladas en las que ellas envidiosas de nosotros jugaban guiñando con sus juegos y carreras para llamar la atención de nuestros ojos, unidos, mirándonos de cerca, respirando el mismo aire, juntando nuestros rostros aislados del resto del mundo, paralizado el tiempo en torno nuestro.

Podría como Pablo, el gran maestro del amor escrito, intentar escribir los versos más tristes del mundo, incluso llorar su ausencia en esta noche, en tantas noches, pero no puedo, no puedo escribir tristezas, porque su recuerdo me acerca a ella, a esas noches estrelladas en las que cada luz era un reflejo de sus ojos. Recuerdo sonriente su risa, su tímida carcajada ante cualquier tontería mía, el calor de su mano entre mis manos, y su cabeza apoyada sobre el hombro que ni atreverme a mover podía por miedo a que se retirará, hurtándome el fresco olor de sus cabellos que aún ahora me invade al pensar en ella.

Podría escribir los versos más tristes del mundo si no hubiera tenido la suerte de conocerte, de amarte. Ahora, ahora ya se que nunca podría escribir los versos más tristes del mundo, me enseñaste que la tristeza no es más que la ausencia de vivencias, de amores, de colores; la rendición del ser ante lo negro.

Dios, como me trae tu figura esta noche estrellada, y que feliz me encuentro, porque sin ti estoy contigo, y te huelo, te siento sentada al lado mío, y noto el dulce peso de tu cabeza en mi hombro, que como siempre dejo quieto por miedo a perderte de nuevo, y es que aún, pese a los años... te quiero.

viernes, 4 de septiembre de 2009

A UNA MARIPOSA QUE PASÓ DE PUNTILLAS, CASI SIN RUIDO. A TI QUE NUNCA SABRÁS DE ESTE PEQUEÑO RECUERDO.

...UNA PEQUEÑA LLAMA ALUMBRANDO SENTIMIENTOS DE DOS DESCONOCIDOS, CADA UNO LOS SUYOS, ...



Los dos vamos nadando
-agua de flores o de hierro-
por nuestras dobles vidas.


-Yo, por la mía y por la tuya;
tú, por la tuya y por la mía-.


De pronto, tú te ahogas en tu ola,
yo en la mía; y, sumisas,
tu ola, sensitiva, me levanta,
te levanta la mía, pensativa.


(Juan Ramón Jiménez)

Fue como un pequeño sueño de verano, el efímero cerrar los ojos sin darnos cuenta al calor del poderoso sol de finales de agosto. Y duró lo que la gota rociera en caer de lo alto de la planta, deslizándose en la hoja hasta llegar al charco de agua, levantando ondas precisas hasta que la quietud vuelve al remanso.

Duró lo que las pequeñas olas, enegía desatada pero que muere en la arena, y asi fue, una pequeña llama alumbrando sentimientos de dos desconocidos, cada uno los suyos, y terminó cuando la combustión no pudo alimentarse con más elementos que la amistad ya permanente aun sabiendo que en recuerdos por la imposibilidad de verse.

Hoy una amiga, mi Hermana, ha dicho que la gota al caer sobre el charquito estaba sola, estaba triste pese a su sonrisa, pero quién puede sostener a la lluvia tenue del rocío y evitar que caiga al suelo despertando de ese sueño momentáneo con el que ascendió más alto formándose casualmente, sin intención, espontánea. Lo siento, la gota cayó en mis manos dejándola escurrirse entre los dedos, y yo lo sabía, mientras ella, inocente, ignoraba su destino, quizás con suerte, mis recuerdos, a lo peor los suyos. Lamentos.

miércoles, 12 de agosto de 2009

MUSICA PARA UNA NOCHE MÁGICA



Las perseidas, las medievales Lágrimas de San Lorenzo, nos mostrarán su espectacular despliegue de luz y fuego, a todos. Caerán las estrellas allí donde unos ojos tengan un instante para observar, para detenerse y mirando al oscuro cielo piense que quizás esa fugaz carrera luminosa ha sido vista al mismo tiempo por quien quieres. No es más que la vieja intención de una estrella fugaz un deseo.

Esta noche, esta mágica noche, para los que no teman detenerse por un tiempo y bajarse del ruido y de la luz artificial, habrá momentos de multiples deseos. El mío particular es que se cumplan los vuestros. Buena noche de magia estelar.

Para el usuario de La Taberna del Mono Rojo que me ha escrito pidiendo la letra, primero la subo como la canta Emma Shapplin y luego la traducción al español.


Quel cuor perdesti
Per un miraggio
Quel cuor tradisti
Odiar di più, non puó !
La mia voce, senti
Il suo dolor... o no ?
La tua sparí
E io, pazza, t'aspetto !

Dimenticar...
O non più vivere
Ormai, salvo...
La notte... la notte... la notte...
Ah !...

Spente le stelle
Col pallido raggio di luna
Piange l'amore
Che si lancia come l'onda poi se ne va
Vuota, la notte
E la sua speranza breve
Ora sgorga l'amaro pianto
Un cuor ferito, disperato passa qua

Dunque fuggisti
I sogni vuoti
Dunque perdersi
I brevi vortici

Dimenticar ( etc... )

Spente le stelle ( etc... )





Falta Tu Estrella - (Spente le Stelle)
Tu me perdiste
,Por un capricho.,
Me traicionaste,,
Te guardaré rencor.,
,
Ahora te arrepientes,,
Pides perdón...perdón...,
Ya no te oigo,,
Ya no tengo corazón.,
,
Hay que olvidar,
Para poder vivir,,
Pero al caer la noche, la noche, la noche...Ah!,
,
Falta tu estrella,
Entre los dedos de la luna.,
Llora mi alma, ,
Porque te busca y sabe bien que ya no estas.,
,
Fria la noche,
Y la esperanza siempre breve,
Pura pena, amargo llanto,,
Un corazón desesperado que se va.,
,
Donde quedaron,
Aquellos sueños.,
Solo dejaron, ,
La sola soledad.,
,
Hay que olvidar,
Para poder vivir,,
Pero al caer la noche, la noche, la noche...Ah!,

Falta tu estrella,
Entre los dedos de la luna.,
Llora mi alma,,
Porque te busca y sabe bien que ya no estas., ,

Fria la noche,
Y la esperanza siempre breve,
Pura pena, amargo llanto,,
Un corazón desesperado que se va., ,

Fria la noche,
Y la esperanza siempre breve,
Pura pena, amargo llanto,,
Un corazón desesperado que se va.,

...NO CORREN NI EL TIEMPO NI LOS AÑOS...




A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.

Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.

No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,

porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.

(Antonio Gala)

Es cierto que me pierdo rodeado de amor por todas partes, inmerso en un océano de sentimientos que recibo anclado entre las olas de ese embite amoroso de sentidos que me acompaña, bien en sueños, bien despierto, pero motor de vida en ese mundo en el que no corren ni el tiempo ni los años, tan solo avanza lo que siento, y que es tan grande, tan hermoso, que con eso me conformo, sabiendo que no estoy solo mientras las olas acaricien la arena de esa Isla Felicidad en que me encuentro.

domingo, 9 de agosto de 2009

SOPORTE DE PESCADORES DE SÁBADO POR LA NOCHE...






Solo, estoy solo: viene el verso amigo,
Como el esposo diligente acude
De la erizada tórtola al reclamo.
Cual de los altos montes en deshielo
Por breñas y por valles en copiosos
Hilos las nieves desatadas bajan
Así por mis entrañas oprimidas
Un balsámico amor y una avaricia
Celeste, de hermosura se derraman.
Tal desde el vasto azul, sobre la tierra,
Cual si de alma de virgen la sombría
Humanidad sangrienta perfumasen,
Su luz benigna las estrellas vierten
Esposas del silencio! -y de las flores
Tal el aroma vago se levanta.

Dadme lo sumo y lo perfecto: dadme
Un dibujo de Angelo: una espada
Con puño de Cellini, más hermosa
Que las techumbres de marfil calado
Que se place en labrar Naturaleza.
El cráneo augusto dadme donde ardieron
El universo Hamlet y la furia
Tempestuosa del moro: -la manceba
India que a orillas del ameno río
Que del viejo Chichén los muros baña
A la sombra de un plátano pomposo
Y sus propios cabellos, el esbelto
Cuerpo bruñido y nítido enjugaba.
Dadme mi cielo azul..., dadme la pura,
La inefable, la plácida, la eterna
Alma de mármol que al soberbio Louvre
Dio, cual su espuma y flor, Milo famosa.

Jose Martí




Solo, en el límite, sacando lo mejor de cada golpe, aunque cada uno que llega le robe algo suyo, pero ahí resiste, cobijando a quien por sus grietas encuentra refugio, amparando y defendiendo su necesidad de ser, justificando su existencia en la tozudez del resistir cada embate, cada embiste. Soporte de pescadores de sábado por la noche y testigo de amores etilicos empapados sobre su espalda. A nadie pregunta y a todos contesta, con el silencio de los hechos, sin palabras, ofreciéndose a quién lo quiera. Valiente roca en el borde, pie de playa adentrándose en la mar. Trinchera terrestre, mampara granítica entre olas. Resistencia, resistencia sin fín.

lunes, 3 de agosto de 2009

OJALÁ....



Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.

Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve.
Ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
en todos los segundos, en todas las visiones:
ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

Silvio Rodríguez





Como gasto papeles recordándote
como me haces hablar en el silencio
como no te me quitas de las ganas
aunque nadie me ve nunca contigo
y como pasa el tiempo que de pronto son años
sin pasar tú por mi, detenida

Te doy una canción
si abro una puerta
y de las sombras sales tú,
te doy una canción de madrugada
cuando mas quiero tu luz,
te doy una canción
cuando apareces
el misterio del amor
y si no no apareces
no me importa
yo te doy una canción.

Si miro un poco afuera me detengo
la ciudad se derrumba
y yo cantando
la gente que me odia y que me quiere
no me va ha perdonar
que me distraiga,
creen que lo digo todo
que me juego la vida
porque no te conocen
ni te sienten.

Te doy una canción y hago un discurso
sobre mi derecho ha hablar,
te doy una canción
con mis dos manos
con las mismas de matar,
te doy una canción
y digo patria
y sigo hablando para ti,
te doy una canción
como un disparo
como un libro
una palabra
una guerrilla...
como doy el amor.


Silvio Rodríguez

domingo, 2 de agosto de 2009

...ME MORIRÍA AL DEJAR DE SENTIR.

Me pregunto por ti
Me pregunto las más sencillas cosas,
ese porqué, que acaso nadie sabe,
costumbre de vivir sin rumbo fijo.

Me pregunto por ti desde el umbral
como el que dice al aire «buenos días»,
y de pronto descubre que está solo.

Me pregunto palabras sin respuesta,
tal vez para dejar en el recuerdo
tu presencia grabada hora tras hora.


@Concha Lagos

Si pudiera arrancar tus recuerdos de mi me moriría, me moriría al dejar de sentir. Si pudiera alejar de mis sueños tu compañía, no dormiría para despierto soñar y contemplarte de nuevo. Si pudiera perder en el pozo del olvido tu figura, el sonido de tus palabras y el olor a ti, caerían sobre mi mente los años que sobre el cuerpo representan mi edad. Envejecería de la peor manera posible, viejo de espíritu, cansada el alma sin camino, y finalmente me apagaría perdidas las imágenes, los sonidos, los olores, tu presencia que me mantiene en pie, perdida la razón en la consciencia.