domingo, 5 de febrero de 2012
....LAS VIEJAS COLUMNAS QUE YA NO EXISTEN....
Mi corazón me han robado;
y Amor viendo mis enojos,
me dijo: "Fuete llevado
por los más hermosos ojos
que desque vivo he mirado.
Gracias sobrenaturales
te lo tienen en prisión".
Y si Amor tiene razón,
señora, por las señales,
vos tenéis mi corazón.
(Luis de Camoes)
Cuanto tiempo es el que ha pasado desde que levantándome del suelo de ese viejo pasillo del colegio, en el que me sentaba esperando la hora de salida para verte hasta hoy, en el que aún me doy cuenta de que las palabras que un día pronuncié en voz baja, susurros casi inaudibles, pegados mis labios a tu cara, tienen el mismo valor que entonces. Que ni los años, ni las consecuencias de nuestros actos han cambiado nada el valor de esas palabras que como entonces continuan brotando desde lo más hondo de mi.
Solo cuando miro las fotografías de entonces, las viejas columnas que ya no existen, las uralitas del techo que sabe Dios cuando saltaron salpicando de pedazos de recuerdos de niños sentados el patio estrecho entre las aulas, o ese añejo color sepia de la impresión que compite con los hilos de plata de mi barba soy consciente del transcurrir del tiempo, porque al cerrar los ojos aún te veo bajar, cría, niña, con tus amigas, hablando, de quién sabe qué, seguramente nerviosa, con ellas al oido y riendo por la calle Real mientras yo espero que llegues a mi lado mirando nada, mirando a nadie, al pasar por el casino, pues de reojo toda mi vista es para ti.
¿Existe el tiempo? ¿seguro?
lunes, 30 de enero de 2012
POEMA DE AMOR, (LOLE Y MANUEL)
El sol nos olvidó ayer sobre la arena,
nos envolvió el rumor suave del mar,
tu cuerpo me dio calor, tenía frío,
y allí, en la arena, entre los dos nació este poema,
este pobre poema de amor para ti.
Mi fruto, mi flor, mi historia de amor, mis caricias.
Mi humilde candil, mi lluvia de abril, mi avaricia.
Mi trozo de pan, mi viejo refrán, mi poeta.
La fe que perdí, mi camino y mi, mi carreta.
Mi dulce placer, mi sueño de ayer, mi equipaje.
Mi tibio rincón, mi mejor canción, mi paisaje.
Mi manantial, mi cañaveral, mi riqueza.
Mi leña, mi hogar, mi techo, mi lar, mi nobleza.
Mi fuente, mi sed, mi barco, mi red y la arena, donde te sentí, donde te escribí mi poema.
El sol nos olvidó ayer sobre la arena,
nos envolvió el rumor suave del mar,
tu cuerpo me dio calor, tenía frío,
nos envolvió el rumor suave del mar,
tu cuerpo me dio calor, tenía frío,
domingo, 29 de enero de 2012
...LA REALIDAD DEL PASADO PRESENTE SIEMPRE EN EL FUTURO.
Tarde tranquila, casi
con placidez de alma,
para ser joven, para haberlo sido
cuando Dios quiso, para
tener algunas alegrías...lejos,
y poder dulcemente recordarlas.
Es una tarde cenicienta y mustia,
destartalada, como el alma mía;
y es esta vieja angustia
que habita mi usual hipocondría.
La causa de esta angustia no consigo
ni vagamente comprender siquiera;
pero recuerdo y recordando digo:
-Sí, yo era niño, y tú, mi compañera.
(Antonio Machado)
Y entre posos de recuerdos y telarañas de sueños pasados florece hermosa y verde una rosa, roja, apasionada entre azules sentimientos que como abono alimentan su belleza que va creciendo según pasan los años y en la mente se afianzan los sentimientos más fuertes, más seguros, como cimientos que sustentan mi persona, anclada, en cierta manera manera, en el tiempo transcurrido e irrepetible pero inexplicablemente y al tiempo avanzando hacia delante ganado terreno al olvido que como condena amnistiada en mi caso se vió relegado en tan insignificante figura que más bien no existiera para nada. Pobre olvido sin labor ni papel que representar ante la realidad del pasado presente siempre en el futuro.
Ni uno solo de los brotes de la rosa marchitaron, antes bien, nuevos y poderosos salieron incipientes nuevos otros mientras los anteriormente nacidos competían entre si por alcanzar la luz que emana de los sueños con que se alimentan, regados día a día por cada pensamiento que hacia tu persona sale de mi.
sábado, 28 de enero de 2012
VIENTO DEL SUR, ¿DONDE ESTÁS QUE LIMPIES ESTO, DONDE ESTÁS?
Y acercándome a la barra le pedí al Cipri una buena jarra de espumosa y fría cerveza al tiempo que, con los pocos restos de las uñas que sobrevivían a los mordiscos de mis nervios, intentaba arrancarme de mi piel el olor al barato perfume de mi última compañera de lecho, con la que en vano intento de reemplazo intenté saciar el mono que sentía de ese golpe de viento del sur que no llegaba.
Imposible desde el primer momento. Desde que empezando a desvertirla su imagen galopaba entre las paredes de la cutre y sucia habitación, hasta el sabor a ron del aliento de ambos al compartir la botella que, rodando por el suelo, se convirtió en anestesia, borrando de golpe el daño y dolor que producía la imagen de su cara, al no ver la deseada entre mis brazos.
¡¡¡¡¡¡Cipri, pon otra más, colega, que está vacío hace rato el vidrio!!!!!!, grité mientras el desagradable olor de la mujer ganaba la batalla a la cerveza, embotándome los sentidos y manchando con su pegajoso aroma mi vieja alma añorante de aquellos otros olores que ahora se replegaban ante la invasora fragancia que ignorante y solícita acudió a mi creyendo que era eso lo que buscaba. Triste error de taberna vieja donde todos nos conocemos. El Cipri me miraba frunciendo la nariz reconociendo como perdiguero cual había sido la presa de esa noche, y conocedor de mis sentimientos por noches de trasiegos de litros de espumosa cebada, silencioso, como siempre, negaba con la cabeza mientras con un trapo que alguna vez fue blanco restrega una y mil veces el borde de una jarra antes de colgarla de la viga donde el resto de los vidrios esperaban la hora de ser llenados por el barril del que todos, más tarde o más temprano terminábamos tirando.
Tres, cuatro jarras más tarde el olor continuaba sin abandonarme y como lanzas punzantes en mi mente tu fantasma acosaba y torturaba mi intranquila y nerviosa estancia ante la barra. ¡¡¡¡¡Una ducha!!!, eso era, ¡¡¡¡Una ducha e intentar dormir soñando contigo!!!!! eso es lo que necesitaba, pensé mientras con la piel de la muñeca enrojecida, casi sangrate, en llaga, levantada de tanto rascar, levanté una mano diciendo adios al Cipri y con el mismo gesto que apuntara las birras en la cuenta recibiendo su casi inapreciable movimiento de barbilla como confirmación y despedida.
El aire de la calle, fuera del humo del local, lejos de llevarse su olor me llenó aún más del mismo provocando el vómito entre dos coches aparcados en la acera.
Dios, que noche, por intentar olvidarte, que noche. VIENTO DEL SUR ¿DONDE ESTÁS QUE LIMPIES ESTO, DONDE ESTÁS?
viernes, 20 de enero de 2012
...JUGUETEAN, TRAVIESAS, ENTRE CÓMPLICES Y TIERNOS ABRAZOS.
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave de oro;
y en un vaso olvidado se desmaya una flor.
El jardín puebla el triunfo de los pavos-reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y, vestido de rojo, piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
¿Piensa acaso en el príncipe del Golconsa o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?
¡Ay! La pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar,
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo,
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.
Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte;
los jazmines de Oriente, los nulumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real,
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.
¡Oh quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
La princesa está triste. La princesa está pálida...
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe
La princesa está pálida. La princesa está triste...
más brillante que el alba, más hermoso que abril!
¡Calla, calla, princesa dice el hada madrina,
en caballo con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte ,
a encenderte los labios con su beso de amor!
(Rubén Darío)
Mientras el susurro del agua nos llegue anunciando movimiento y vida que podamos recoger entre nuestras manos, el gris amenazante nada podrá avanzar, pues en cualquier momento progresando entre pasos de bailes ondeantes nos puede llegar el aliento que nos rescatará del silencioso y doloroso abandono de colores en la mente, disfrutando del instante en el que la música suave y lenta del agua deslizante nos obligue al despertar del ánimo que nunca murió, durmiendo protegido por el yo real del abandono ilógico e invasor.
Al tiempo que las caricias del agua se escurren entre los dedos, en la mente alas poderosas abiertas al viento empiezan a elevarnos a esos lugares de libertad donde la sonrisa y alegría son lenguaje cotidiano entre almas gemelas que juguetean, traviesas, entre cómplices y tiernos abrazos. La princesa se da cuenta entonces que no estaba triste; el sonido de su dolor no la dejaba escuchar los rumores del agua que recorría su mente llevando poemas y flores a su dormido ser.
viernes, 13 de enero de 2012
...SI FUE TAN SOLO UN SUEÑO O REALMENTE GALOPASTE EN LOS SENTIDOS DESPIERTOS...
Me levanto de no sé qué guaridas,
fulmíneo, entre los dientes
una espada de filos amargos, una triste
espada que tú bien, mi pobre amor, conoces.
Son los días oscuros de la furia, las horas
del despiadado despertar, queriéndote
en medio de las lágrimas subidas
del más injusto y dulce desconsuelo.
Yo sé, mi amor, de dónde esas tinieblas
vienen a mí, ciñéndote, apretándome
hasta hacerlas caer sobre tus hombros
y doblarlos, deshechos como un río.
¿Qué quieres tú, si a veces, amor mío, así soy,
cuando en las imborrables piedras pasadas, ciego,
me destrozo y batallo por romperlas,
por verte libre y sola en la luz mía?
Vencido siempre, aniquilado siempre,
vuelvo a la calma, amor, a la serena
felicidad, hasta ese oscuro instante
en que de nuevo bajo a mis guaridas
para erguirme otra vez tu ángel de sombra.
(Rafael Alberti)
Cuantas noches, mientras galopaba a bordo del corcel que me llevaba hacia ese lugar del sur donde moras, me preguntaba que ocurriría si algún día no estabas allí, en mis sueños, en esos planos desconocidos, ignotos, por donde deambulan los soñadores conscientes de su búsqueda casi imposible de un momento de intimidad en el mundo de la noche eterna y profunda, donde reinan las preguntas y las respuestas mezcladas, sin orden alguno y a las que reunir en sintonia cuesta casi una vida entera navegando por esas oscuras aguas del profundo yo interior.
Cuantas veces me preguntaba que ocurriría si te encontraba fija y estática en esos planos, sin salida para ti, obligada a permanecer en ellos para la eternidad. ¿me quedaría contigo inmóvil en el mundo gris de la parca o saldría remontando a los colores de fuera, aún sabiendo que ya serían mate y no brillo al faltar tu presencia alentadora?
Hoy se que casi pasa, que pudo ocurrir que no te encontrara en mis viajes al otro lado del espejo, que me perdiera en espacios vacíos y yermos sin ver jamás la luz orientadora de tus ojos, ya fríos entre el oscuro gris profundo del vacío más intenso, más cruel y tortuoso.
Por suerte no fue así, y me sumerjo cada día a la conquista del camino al que me lleva el viento del dejarme ir para encontrarte y galopar juntos en el corcel de hilos de plata que nos une desde hace casi cuarenta años aunque quizás no llegues a saber nunca si fue tan solo un sueño o realmente galopaste en los sentidos despiertos en la paralisis del sueño agarrada a las crines del caballo.
martes, 10 de enero de 2012
NO HAY MÁS REALIDAD QUE NUESTROS SUEÑOS...
No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón, no hay
que estar triste si una vez más la rubia carrera de las nubes te reitera
lo inmóvil, ese permanecer en tanta fuga. Porque la nube estará ahí,
constante en su inconstancia cuando tú, cuando yo -pero por qué nombrar el polvo y la ceniza-.
Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día era lo efímero, el agua que resbala por las hojas hasta hundirse en la tierra.
Sólo dura la efímero, esa estúpida planta que ignora la tortuga, esa blanda tortuga que tantea en la eternidad con ojos huecos, y el sonido sin música, la palabra sin canto, la cópula sin grito de agonía, las torres del maíz, los ciegos montes.
Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,no nos movemos del terror y la delicia, y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del
balcón, cómo corren las nubes al futuro.
¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té. No hay drama en el murmullo, y tú eres la silueta de papel que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer que se nace o se muere, cuando lo único real es el hueco que queda en el papel, el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido.
(Julio Cortázar)
No hay más realidad que nuestros sueños, siendo lo que llamamos real tan solo el escenario donde ensayamos lo que después viviremos sin saberlo, pues solo somos dueños de nuestros pensamientos, de nuetsras inquietudes, de nuestros deseos, siendo estos el conglomerado que conforma el timón por el que nos guiaremos por la travesía que surcamos queramos o no.
De nosotros depende la bravura de sus aguas, la fuerza de sus olas y el viento, ese viento del sur que embarazando las velas logra que atravesemos ese océano de ideas, de ilusiones que nos llevará a buen puerto aun sin llegar a ninguno, pues no hay mejor puerto que el de mantenerse fiel en la derrota que nos marca el camino por el que navegamos entre planos incomprensibles para quien varado queda en la playa.
La taza de té humea llenando la estancia de olores orientales que se mezclan con el incienso prendido en la alacena, y en la Taberna del Mono Rojo, una sonrisa me sorprende mientras, cerrados los ojos, surco esos mares de recuerdos y promesas que me llevan a ti.
martes, 3 de enero de 2012
...BENDITO RAYO QUE ME ABRAZA...
Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la costumbre de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida asumiendo palabras o silencios
serán favor tan misterioso
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha que la memoria elige,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera, quizá,
como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.
(Jorge Luis Borges)
La quietud del agua, mansa, sumisa bajo las caricias de la luna, aceptando los abrazos que los azulados rayos lanzaban reclamando complicidad nocturna que la espera diaria expresaba con los mimos y susurros de las crestas de las olas al romperse tímida y suavemente sobre las sombras provocadas por la intensidad de los ojos de las estrellas, celosos de aquellos otros que utuilizaba la luna para envolver a la amorosa arena de la playa.
Copia incompleta de nuestras noches, intensos momentos en los que cada uno en su sitio buscaba el lugar común del sueño en el que encontrarnos y abandonar cortando los nudos con que las cuerdas de los otros intentaban sujetar inútilmente sentimientos escondidos en la profundidad del alma de quien ama.
Hace tiempo ya que ni el amanecer ni la retirada del sol marcan los momentos de unión entre nosotros, pues solo ya en mi interior la luz es perenne por tu estrella, la que marca cada instante de mi existencia que sin tu persona, aún en la distancia, es nada. Bendita estrella compadecida que me rescata de la oscuridad sin ti y bendito rayo que me abraza recordándome que tu presencia, pese a todo, vive en mi.
sábado, 31 de diciembre de 2011
NO SE ACABAN LOS SUEÑOS EN LA ÚLTIMA NOCHE DEL AÑO
Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.
(Julio Cortazar)
El año acaba como nunca hubiera pensado. La taberna hoy se llenó de luz, tímida en su comienzo intensa al poco, pues acaba el año no como empezó, pues los colores de mis sueños invaden las paredes del deseo intenso de verla feliz, lejos del gris oscuro de la agónica ausencia de alegría, y se que se puede, se que se sale, como alas de mariposa alejándose de la noche volando hacia primaveras floridas donde aún, en un antiguo camino convertido ahora en carretera, un viejo tronco de árbol que busca intensamente agua entre el nuevo asfalto guarda entre su corteza la cicatriz de un machetillo que grabó dos nombres encerrados en un sortilegio que dura hasta ahora mismo, último día de hace treintaytantos, y que invencible se deja leer para las parejas que aún hoy osan acercarse a la vieja estación.
Necesitaba esa puerta, como Julio Cortazar en su poema, que me dabas para entrar a tu mundo, y a través de ella me acerco a tí cada dia en los planos del alma alejados de la realidad, y siempre vuelvo con ganas de ver nacer el nuevo día para seguir pensando en tí, en mi y en nuestra historia, increible historia.
Feliz año nuevo con energías renovadas y el mismo ansía de encontrarte en cada rayo de luz al amanecer, en cada pétalo de la flor salvaje que crece en la ciudad, libre de cuidados especiales de jardineros adiestrados en químicos y venenos, en el olor de la lluvia al empezar a empapar las calles y en el sentimiento recogido al buscar el refugio del chaquetón al subirme el cuello protegiéndome del frío seco que aquí se adentra en cada bocanada de aire.
Feliz año, feliz vida.
viernes, 30 de diciembre de 2011
...DESTERRANDO LA NEGRURA DE LA GÉLIDA NEGACIÓN DEL SER, DEL ESTAR, DEL VIVIR Y DISFRUTAR ...
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!
(Amado Nervo)
Se van las nubes, me cuentan, que convierten tus días en noches, y la luz parece que empieza, abriéndose paso entre la oscura tortura de la mente confundida, a invitar a los colores a salir de sus refugios, invadiendo de esperanza lo que antes fue campo abonado a la tristeza de una celda de barrotes ideados.
La alegría invade lo que antes era opaco, gris, tenebroso y preocupante. Alegría por que hay salida ya que llega aire fresco de algún sitio, avisando que la cueva tiene entrada y nada ni nadie prohibe salir por donde se accedió al frío invierno del alma.
Mensajera, querida mensajera, mi deuda es eterna hacia ti al anunciarme la luz de la mañana al final de la noche oscura; infinito mi agradecimiento al indicarme que ya súrgió la chispa que encenderá la tea que conducirá la luz a las tinieblas de la mente.
Que buen final de año, maravilloso final de año este, que anuncia recuperación de colores desterrando la negrura de la gélida negación del ser, del estar, del vivir y disfrutar de lo que nos rodea. Que buena manera de terminar el año, que buena noticia. Oler, saborear, ver, oir, vivir. Maravillosa noticia.
martes, 27 de diciembre de 2011
...Y SENTIR EL RASGUEO DE LAS CUERDAS...
La guitarra
hace llorar a los sueños.
El sollozo de las almas
perdidas
se escapa por su boca
redonda.
Y como la tarántula,
teje una gran estrella
para cazar suspiros,
que flotan en su negro
aljibe de madera.
(Federico García Lorca)
Cada cuerda es una arteria directa del corazón, y son los latidos acelerados al soñar contigo los que unidos conforman la canción más hermosa del mundo, aquella que solo escuchan dos personas en la distancia, unidos por esa extraña y permanente música que hace años me acompaña y me emociona al disfrutar y sentir el rasgueo de las cuerdas por sentimientos y sueños.
jueves, 22 de diciembre de 2011
MI PRINCIPIO Y MI FIN
Hoy la alegría de saber se enfrentó a la certeza del saber. Abandonada en la cama, sin ganas de salir, sin querer levantarse...triste situación para quien siempre fue luz en la que refugiarme en la soledad de mis sueños no cumplidos. La certeza ha de convertirse en resolución, en fuerza para que las sábanas no atenacen secuestrando más la mente de quien me enseño a amar, a querer, a vivir, poque aún en la distancia el combustible de mi travesía siempe fuiste tu, nada más que tu
Hay que remontar esas olas que vientos grises y negros levantan sobre tu firmeza poniendo en peligro la estabilidad la nave, porque si tu caes yo me hundo en la negrura de ese océano de tristeza y desilusión, abandonándome a lo que ocurra, y por ti, por mi, por nosotros, no dejaré que la tormenta desgarre las velas que mantuvieron las fuerzas de este viejo mástil, que sin romperse volverá a ver como un día soleado las blancas y largas telas se curvarán con el aire para volver a poder viajar a esa luna en la que bailamos un día, ¿recuerdas como lo narré?, pues volveremos a, con mi brazo sobre tu talle, a deslumbrar a esas traviesas y algo envidiosas estrellas que compiten con tus ojos en luminosidad y belleza.
Quemaremos las sábanas, las mantas, la cama entera, pero has de salir, de navegar de nuevo en nuestro particular mar de sueños e ilusiones. Seguro, porque ya mi mano firme agarra el timón y solo espera que se leven anclas. Porque tu, eres mi principio y mi fín.
domingo, 4 de septiembre de 2011
...ANDO PERDIDO ENTRE SIES Y NOES, ENTRE DESEOS Y RENUNCIAS, ENTRE...
Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
ni conoce la sombra ni la evita.
corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
(Federico García Lorca)
Se aproxima la hora del regreso a los inicios, la vuelta al comienzo del camino y mientras una espesa niebla se apodera de mi mente impidiéndome la fluidez de pensamiento al tiempo me pregunto si tu, TU, esperas algo.
Quizás, como hace años, te aproximes y pegada tu nariz en el cristal mires al interior del local buscando con tus ojos mi figura, o te embarques en interminables paseos por la calle, sabiendo que por ahí tendré que llegar alguna vez. O peor, quizás ni sepas del encuentro, y si sabes no encuentres los motivos suficientes para pasarte, curiosa, por si acaso estoy allí.
No es peor la espera sino la incertidumbre de si voy o no voy, si te veo o no te veo. Esa niebla que me impide ver con claridad lo que el corazón, tirano, impone. Aún ando perdido entre sies y noes, entre deseos y renuncias, entre el encuentro o la huida.
¿Que me espera si acudo al viejo escenario de la juventud pasada? ¿Será como otras veces en las que las citas pactadas cumplieron ansiedades liberadas? No se, en esta ocasión la llamada es indirecta, no contigo ni por ti, pero si en tu teatro, en tu escenario, en tus calles, en ese aire que respiras, y yo no puedo, no quiero, separar las situaciones.
Horrible, la niebla sigue avanzando mientras el reloj, insobornable, continua marcando, tic, tac, tic, tac, tic, t.....
viernes, 1 de abril de 2011
LLUEVEN PENAS DE OTROS QUE SALPICAN, Y EL GRANIZO DE DISGUSTOS NO BUSCADOS...
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.
El tren y la mujer que llena el cielo,
tu soledad esquiva en los hoteles
y tu máscara pura de otro signo.
Es la niñez del mar y tu silencio
donde los sabios vidrios se quebraban,
es tu yerta ignorancia donde estuvo
mi torso limitado por el fuego.
Norma de amor te di, hombre de Apolo,
llanto con ruiseñor enajenado,
pero, pasto de ruina, te afilabas
para los breves sueños indecisos.
Pensamiento de enfrente, luz de ayer,
índices y señales del acaso.
Tu cintura de arena sin sosiego
atiende sólo rastros que no escalan,
pero yo he de buscar por los rincones
tu alma tibia sin ti que no te entiende,
con el dolor de Apolo detenido
con que he roto la máscara que llevas.
Allí, león, allí, furia del cielo,
te dejaré pacer en mis mejillas;
allí, caballo azul de mi locura,
pulso de nebulosa y minutero,
he de buscar las piedras de alacranes
y los vestidos de tu madre niña,
llanto de media noche y paño roto
que quitó luna de la sien del muerto.
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.
Alma extraña de mi hueco de venas,
te he de buscar pequeña y sin raíces,
¡Amor de siempre, amor, amor de nunca!
¡Oh, sí! Yo quiero. ¡,Amor, amor! Dejadme.
No me tapen la boca los que buscan
espigas de Saturno por la nieve
o castran animales por un cielo,
clínica y selva de la anatomía.
Amor, amor, amor. Niñez del mar.
Tu alma tibia sin ti que no te entiende.
Amor, amor, un vuelo de la corza
por el pecho sin fin de la blancura.
Y tu niñez, amor, y tu niñez.
El tren y la mujer que llena el cielo,
Ni tú, ni yo, ni el aire, ni las hojas.
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes.
Federico García Lorca, (Poema de la soledad).
Y aunque el camino en ocasiones es duro, llueven penas de otros que salpican, y el granizo de disgustos no buscados golpea con fuerza la moral del caminante, no se deja de andar, ni por escollos oscuros que atraviesan la senda ni por barreras, aparentemente imposibles de saltar y que luego se deshacen con el salto.
Nadie nos dijo como sería el camino, si difícil de seguirlo, si suave como el algodón de una alfombrilla de niño. Nos encontramos en ruta sin conocer a donde vamos, sin saber que nos dirige irremediablemente hacia delante, y de golpe, salvadas todas las fronteras, vencidos todos los límites, divisamos la luz que nos guió desde el principio descubriendo que aún hay fuerzas para vivir la experiencia de la meta que simboliza el faro solitario.
lunes, 28 de marzo de 2011
....ERES TU MI AVEMARÍA, ERES TU MI RELIGIÓN...
Yo ya no se como mirarte para que en mis ojos tu puedas leer lo que soy capaz de amarte.
Y ya no se que hacer conmigo para parecerme al tipo de tus sueños y escaparme de tu olvido.
No se a quien pedir ayuda ni que camino coger, a que santito rezarle ni que amuleto tener, eres mi mayor mania una divina obsesion eres tu mi ave maria, eres tu mi religion.
Perdóname, si a veces rompo tu calma de tanto llamarte, de tanto nombrarte, de tanto mirarte.
Pero es que quiero que me quieras a mi na mas que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque sin ti soy un problema sin solucion.
Ai que yo quiero que me quieras a mi na mas que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque contigo mi guitarra suena mejor. Suena mejor.
Y ya no se, como expresarme para que en mis frases quepa la pasion y la emocion de contemplarte.
No soy capaz de comprenderte cuando dices que en tu vida no hacen falta cuerdecitas que la aprieten.
No se a quien pedir ayuda ni que camino coger, a que santito rezarle ni que amuleto tener, eres mi mayor mania una divina obsesion eres tu mi ave maria, eres tu mi religion.
Perdóname, si a veces rompo tu calma de tanto llamarte, de tanto nombrarte, de tanto mirarte.
Pero es que quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque sin ti soy un problema sin solucion.
Ai que yo quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque contigo mi guitarra suena mejor. Suena mejor.
Porque a tu lado se hace grande mi corazon, porque a contigo mi guitarra suena mejor.
Pero es que quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque sin ti soy un problema sin solucion.
Ai que yo quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque contigo mi guitarra suena mejor.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Y ya no se que hacer conmigo para parecerme al tipo de tus sueños y escaparme de tu olvido.
No se a quien pedir ayuda ni que camino coger, a que santito rezarle ni que amuleto tener, eres mi mayor mania una divina obsesion eres tu mi ave maria, eres tu mi religion.
Perdóname, si a veces rompo tu calma de tanto llamarte, de tanto nombrarte, de tanto mirarte.
Pero es que quiero que me quieras a mi na mas que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque sin ti soy un problema sin solucion.
Ai que yo quiero que me quieras a mi na mas que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque contigo mi guitarra suena mejor. Suena mejor.
Y ya no se, como expresarme para que en mis frases quepa la pasion y la emocion de contemplarte.
No soy capaz de comprenderte cuando dices que en tu vida no hacen falta cuerdecitas que la aprieten.
No se a quien pedir ayuda ni que camino coger, a que santito rezarle ni que amuleto tener, eres mi mayor mania una divina obsesion eres tu mi ave maria, eres tu mi religion.
Perdóname, si a veces rompo tu calma de tanto llamarte, de tanto nombrarte, de tanto mirarte.
Pero es que quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque sin ti soy un problema sin solucion.
Ai que yo quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque contigo mi guitarra suena mejor. Suena mejor.
Porque a tu lado se hace grande mi corazon, porque a contigo mi guitarra suena mejor.
Pero es que quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque sin ti soy un problema sin solucion.
Ai que yo quiero que me quieras a mi na más que la alegria se me acaba si tu no estás, porque a tu lado se hace grande mi corazón, porque contigo mi guitarra suena mejor.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
Yo quiero que me quieras a mi na ma.
domingo, 13 de febrero de 2011
VIEJO TRONCO SOLIDARIO
En algún lugar, en algún camino hacia alguna antigua estación hay grabado en la piel de un árbol un corazón con dos nombres, el tuyo y el mío.
Al igual que cuando lo hicimos con la punta de una navaja, supongo, o quizás de alguna llave, no recuerdo, nacido de una tarde en la que el atardecer, por la magia de los sentimientos, convirtiose en amanecer de lo que años pasados continua presente, ha ido transformándose al tiempo que el tronco, como la vida, fue creciendo dejando el hueco de los magos unidos en su interior.
Brecha en la madera de un intercambio de sueños, de ilusiones, ¿Donde estarás, viejo testigo nuestro, en que carretera de estación transformada por la extensión del ladrillo y la azotea, de manera que ya no te encuentro cuando busco y me pierdo en el nuevo laberinto de casas y calles, antes campos arados y lejanos por donde andábamos escondidos de maliciosas miradas entre visillos de ventanas?
Seguramente des ahora sombra en alguna calle que invadió tu espacio, y en estos años, empujados por nuestra marca, nuevas ilusiones se plasmaran en tu apergaminado tronco y que quizás alguien lea, curioso por desentrañar viejos amores de los que quedan los recuerdos y las señales con que tatuamos tu cuerpo, eligiéndote testigo serio y formal de nuestras promesas y sueños.
Quizás también ahora, hoy, algún chico metiendo su mano en el bolsillo sacara la herramienta necesaria para sellar su compromiso entre tus arrugas y nudos. Viejo notario de amores, si hablaras, si moviendo como brazos tus ramas pudieras señalar las promesas incumplidas, los amores que bajo tu abrazo se besaron después de escribir en tu libro abierto a todos. Te recuerdo, viejo árbol, morera que con su sabia derramada por la herida abierta de esperanzas grabadas, te convertiste en mudo cómplice del secreto, en silencioso testigo solitario en el camino de la estación donde paró nuestro tren cargado de aventureros dedos temblorosos que ansiaban descubrir caminos nuevos en el amanecer de nuestras entonces jóvenes vidas.
Viejo tronco solidario, guardian insobornable de secretos, mis saludos, mis recuerdos.
viernes, 28 de enero de 2011
TE BUSCO ENTRE EL SONIDO DEL UNIVERSO Y TE ENCUENTRO
La Música, ese lenguaje universal que nos refleja e informa al otro de los sentimientos que queremos transmitir, sentimientos que quizás la mirada no nos permita comunicar, pero que las notas enlazan directamente con el corazón del otro, haciendo que nos miremos directamente con el alma, caminando un poco más lejos, transportándonos a ese lugar en el que sobran las palabras y basta con la música para la intensa unión entre dos almas que se encuentran.
Y cuantas veces en la soledad descubrimos que la música nos elige como destinatarios de su mensaje, permitiendo el descenso hacia nosotros mismos, descubriendo nuevos personajes que habitan en nuestro interior y que desconocíamos que formaran parte de nuestra manera de sentir, de obrar, de amar.
Pasando al otro lado, cruzando la barrera física de lo material, que perfección se encuentra en el eter en el que flotan los espíritus de aquellos que nos precedieron marcando el camino de los que antes que nosotros anduvieron por esa senda, marcando el camino de los que lo andarán después de que nosotros cambiemos de plano.
La música me lleva a tí, me acerca a tí en cada nota; eres tu en los matices distintos que percibo. Te busco entre el sonido del universo y te encuentro, tal vez porque ésta que escucho sea la verdadera música del alma, la música de las esferas, la música del universo eterno, la música que todo lo mueve, en la que todos nos movemos, en la que vivimos si cruzamos el espejo. Tal vez sea tu nombre el que escucho entre instrumentales notas, tal vez sea tu imagen la que veo entre adaggios y minuetos, quizás seas tu, por fín tu.
domingo, 12 de diciembre de 2010
...ESE RESPLANDOR QUE ME EMBRUJA, QUE ME HECHIZA, Y AL QUE ADICTO, ME ABANDONO...
Asomando a la noche
en la terraza
de un rascacielos altísimo y amargo
pude tocar la bóveda nocturna
y en un acto de amor extraordinario
me apoderé de una celeste estrella.
Negra estaba la noche
y yo me deslizaba
por la calle
con la estrella robada en el bolsillo.
De cristal tembloroso
parecía
y era
de pronto
como si llevara
un paquete de hielo
o una espada de arcángel en el cinto.
La guardé
temeroso
debajo de la cama
para que no la descubriera nadie,
pero su luz
atravesó
primero
la lana del colchón,
luego
las tejas,
el techo de mi casa.
Incómodos
se hicieron
para mí
los más privados menesteres.
Siempre con esa luz
de astral acetileno
que palpitaba como si quisiera
regresar a la noche,
yo no podía
preocuparme de todos
mis deberes
y así fue que olvidé pagar mis cuentas
y me quedé sin pan ni provisiones.
Mientras tanto, en la calle,
se amotinaban
transeúntes, mundanos
vendedores
atraídos sin duda
por el fulgor insólito
que veían salir de mi ventana.
Entonces
recogí
otra vez mi estrella,
con cuidado
la envolví en mi pañuelo
y enmascarado entre la muchedumbre
pude pasar sin ser reconocido.
Me dirigí al oeste,
al río Verde,
que allí bajo los sauces
es sereno.
Tomé la estrella de la noche fría
y suavemente
la eché sobre las aguas.
Y no me sorprendió
que se alejara
como un pez insoluble
moviendo
en la noche del río
su cuerpo de diamante.
(Pablo Neruda).
Escondí bajo la cama, yo también, no una estrella, pero sí tu imagen, tu recuerdo, y al igual que al ladrón de estrellas, el resplandor atravesó incluso mi alma, me llenó de tu luz y desde entonces todo es de colores con la ausencia del hijo del blanco y negro, el gris, ese peligroso gris que acecha detrás de cada folio, de cada palabra, al poeta.
He de reconocer que en ocasiones llama a la puerta de la habitación pidiendo paso, pero siempre acudes, rauda, veloz, a cerrar la puerta y llenar la sala con tu risa, con la luz de tu persona. Y me hace egoista, porque egoista es el que ama, y aún sabiendo que, guardada, privo a otros de tu luz, nunca dejaré que te deslices suave y lenta por el cauce, celoso del calor de tu presencia en mis sueños mñás intensos, insolidario con el resto por ese resplandor que me embruja, que me hechiza, y al que adicto, me abandono cada día, cada momento.
jueves, 9 de diciembre de 2010
...MI ALMA EN FOTOGRAFÍAS Y AZUCENAS...
Federico García Lorca: Pequeño Vals Vienés
En Viena hay diez muchachas,
un hombro donde solloza la muerte
y un bosque de palomas disecadas.
Hay un fragmento de la mañana
en el museo de la escarcha.
Hay un salón con mil ventanas.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals con la boca cerrada.
Este vals, este vals, este vals, este vals,
de sí, de muerte y de coñac
que moja su cola en el mar.
Te quiero, te quiero, te quiero,
con la butaca y el libro muerto,
por el melancólico pasillo,
en el oscuro desván del lirio,
en nuestra cama de la luna
y en la danza que sueña la tortuga.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals de quebrada cintura.
En Viena hay cuatro espejos
donde juegan tu boca y los ecos.
Hay una muerte para piano
que pinta de azul a los muchachos.
Hay mendigos por los tejados,
hay frescas guirnaldas de llanto.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals que se muere en mis brazos.
Porque te quiero, te quiero, amor mío,
en el desván donde juegan los niños,
soñando viejas luces de Hungría
por los rumores de la tarde tibia,
viendo ovejas y lirios de nieve
por el silencio oscuro de tu frente.
¡Ay, ay, ay, ay!
Toma este vals, este vals del "Te quiero siempre".
En Viena bailaré contigo
con un disfraz que tenga
cabeza de río.
¡Mira qué orillas tengo de jacintos!
Dejaré mi boca entre tus piernas,
mi alma en fotografías y azucenas,
y en las ondas oscuras de tu andar
quiero, amor mío, amor mío, dejar,
violín y sepulcro, las cintas del vals.
Con el paso de los años mi alma se va quedando entre fotografías y cartas, entre escritos y poemas que desgranan el camino que siempre recorrí con una sonrisa hacia fuera, quizás con el único arrepentimiento de aquellas cosas que dejé por hacer y que a estas alturas quizás nunca haré ya.
La vida no es como un tango como dicen, triste, trágico; la vida es más como un vals, con sus giros y vueltas agarrado a tu mano, abandonado a su loco torbellino de pasión entre gasas y tules del vuelo de un vestido en el aire, abrazando los largos y acompasados pasos a lo largo del salón, en círculos cerrados y repetitivos, encerrando los sentidos al cerrar los ojos adivinando tu sonrisa mientras giras, conteniendo la risa alegre que resuena aún en mis oidos mientras miro tu fotografía, pequeña porción de mi alma, presa entre el color sepia del papel.
Y cuando sereno, con los párpados cubriendo mis ojos, en la noche, imagino "ovejas y lirios de nieve por el silencio oscuro de tu frente...y en las ondas oscuras de tu andar, quiero, amor mío, amor mío, dejar, violín y sepulcro, las cintas del vals."
sábado, 7 de agosto de 2010
NIÉGAME EL PAN, EL AIRE, LA LUZ, LA PRIMAVERA, PERO TU RISA NUNCA, PORQUE ME MORIRÍA.
Quítame el pan si quieres
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de planta que te nace.
Mi lucha es dura y vuelo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mí todas
las puertas de la vida.
Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.
Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.
Ríe de la noche
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete del torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
(Pablo Neruda)
Y es que, aún ahora, con el paso del tiempo, resuena en mi interior el sonido fresco y alegre de tu risa, de aquella que, tímida tu, sonrojada intentabas ocultarme girando la cabeza en un movimiento que recuerdo hoy junto con las notas de tu risa, aquella que tan solo eclipsaba la sonrisa picaruela, adolescente enamorada.
Los años parecen que borran algún recuerdo, algún momento, pero tengo tantos guardados en las mejores páginas de mi vida, en las más ilusionadas, que compensan los perennes a los por edad perdidos para siempre.
Los sobresaltos, los miedos a que nos vieran, los deseos de la hora que no llegaba de verte, el "cabrón" del cartero que esperado durante horas veía pasar por delante de mi casa sin detenerse a depositar la tan deseada y esperada carta.
Las cartas, esas traidoras y culpables cartas que nos separaron, condenando a vernos de nuevo a escondidas pasados los años, y entre ellos más años de sequía. Las cartas y mi yo desordenado y vago al escribir. En ocasiones pienso que si hubieramos tenido como hoy la ventaja de la red, quizás esta Taberna del Mono Rojo nunca hubiera abierto sus puertas, porque quizás no hubiera hecho falta. Que idiota fuí, dejando pasar el tiempo sin una letra, sin una frase, sin una carta, sabiendo que también veias pasar al cartero, perdón lo de cabrón, de largo.
En fin, de un tiempo para acá solo me quedan los recuerdos, los buenos, y tu risa, tu risa que retumba todavía en mi interior y me obliga a veces a mirar a mi lado porque siento que estás ahí, escondiendo el rostro bajo la melena suave que aún siento como si fuera ayer cuando la acariciaba. Como si fuera ayer....
Al igual que decía el poeta, niégame el pan, el aire, la luz, la primavera, pero tu risa nunca, porque me moriría. ¿o no, para purgar mi culpa?
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