ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

jueves, 5 de marzo de 2015

EL ADIOS MÁS INTENSO, EL MÁS LENTO.




Amor mío, amor mío. Y la palabra suena en el vacío. Y se está solo.
Y acaba de irse aquella que nos quería. Acaba de salir. Acabamos de oír cerrarse la puerta.
Todavía nuestros brazos están tendidos. Y la voz se queja en la garganta.

Amor mío...
Cállate. Vuelve sobre tus pasos. Cierra despacio la puerta,
si es que
no quedó bien cerrada.
Regrésate.
Siéntate ahí, y descansa.
No, no oigas el ruido de la calle. No vuelve. No puede volver.
Se ha marchado, y estás solo.
No levantes los ojos para mirarlo todo, como si en todo aún estuviera.
Se está haciendo de noche.
Ponte así: tu rostro en tu mano.
Apóyate. Descansa.
Te envuelve dulcemente la oscuridad, y lentamente te borra.
Todavía respiras. Duerme.
Duerme si puedes. Duerme poquito a poco, deshaciéndote,
desliéndote
en la noche que poco a poco te anega.
¿No oyes? No, ya no oyes. El puro
silencio eres tú, Oh dormido, Oh abandonado,
Oh solitario.
¡Oh, si yo pudiera hacer que nunca más despertases!




(Vicente Aleixandre)






Varado, mutilado, impedido para andar por los caminos que marcan los impulsos del corazón abandonado. No es la falta de miembros, es la falta de espíritu, es la falta de ánimo, la castración sentimental sufrida conlleva la amputación mental del cuerpo.

No puedes caminar, porque el enfrentamiento de nuevo a un sentimiento fuerte produce el anquilosamiento del sistema defensivo, y solo queda el escondite entre silencios y latidos muertos, la cabeza perdida entre preguntas huecas, huérfanas de respuestas.

La desconfianza altiva, insultante hacia uno mismo, el repudio del yo profundo y sus sentimientos, la deserción del yo, la negación del tu. Daños profundos, colaterales, ocasionados quizás por acción involuntaria pero certera, permanentemente tocados, humillados, heridos.

El coma del interno sentido compartido, la muerte del instinto más primario, la atracción de otro ser clavado en la profundidad de la química más intensa, el amor. No hay resurrección, no hay antídoto. El abandono hizo su labor, la soledad privando hasta del abandonado, la difuminación de la libertad al cercenar la voluntad del individuo, la muerte más lenta y cruel, el olvido hasta de uno mismo, la ausencia de cualquier soporte protector mental, el adios más intenso y el más lento. La nada, el frío cero absoluto. 

Condenado. Ejecutado.

miércoles, 4 de marzo de 2015

TENGO MIEDO





Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
o sea
resumiendo
estoy jodido
                        y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
                    viceversa.

(Mario Benedetti)






No me canso. Llegaste cuando la oscuridad me infiltraba el pensamiento, cuando la noche se hacía eterna, cuando el frío entraba por las venas convirtiendo en gris mi existencia, y aún asi tengo miedo. No me canso pero tengo miedo. 

Tengo miedo de darme una oportunidad, de perder las únicas ramas que me quedan como vestigio de que una vez viví. Tengo necesidad, esperanza, urgencia, alegría, pero siento miedo. Siento miedo al fracaso, a la decepción, al ser gris que la acompaña, al dolor del abandono, al terror de la soledad impuesta. 

Y te niego y me niego como siempre, al comienzo del día, para luego recaer y sucumbir a la imperiosa necesidad de verte, de tocarte, de olerte, de mirarte, de abrazarte con cualquier excusa tonta y susurrarme sigilosamente que no está bien, que te engaño y que me engaño, que el fracaso está presente, la decepción agazapada, el gris camuflado entre colores más vivos para no delatar su existencia, el dolor  amenazando tormentas de abandono y la soledad llamando mientras a esa puerta que me niego a abrir porque tengo miedo.

Que miedo y también cuanta esperanza de volver a verte mañana.

sábado, 28 de febrero de 2015

LA PALABRA, SIEMPRE LA PALABRA.....¿Y TU?



Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

(Blas de Otero)




Cerré los ojos, me dormí tranquilo, confiado, pensando en que quizás en mis sueños tendría la suerte de encontrarla como era, después de muchos años juntos, joven e ilusionada, con su mano estrechándome la mía y la mirada fija en el futuro.


Cerré los ojos con la paz del que ciegamente se entrega, con la serenidad del que sabe en lo alto siempre estaría ella, presta a lanzar un cabo al que agarrarse y sabiendo que con su vigilia centinela nunca me hundiría.

Cerré los ojos y al abrirlos todo había desaparecido. El oleaje golpeaba con fuerza el malecón de mis sentimientos, produciendo lágrimas que se perdían entre las lágrimas que el mar de la soledad soltaba furioso contra mi. No había mano, ni centinela, ni cabo. El mismo peso de mi existencia me hundía, me hunde, y tan solo las ramas que brotaron de tanto amor mantienen a flote una cabeza que lucha por tener lo único que la queda, la palabra, las bellas palabras con las que puedo recordar momentos ya olvidados por mi antiguo sostén pero que se mantienen vivos construyendo una esperanza que sé falsa, que no se mantiene pese a las maderas que la sostienen como bateas ancladas en un tiempo humillado y vencido, quizás trabajado a base de días de tranquila rutina que no resultaron como mi ciega confianza creía.

Si como dice el poeta, si he perdido la vida, el tiempo, todo lo que tiré, como un anillo, al agua, tengo seguro que nunca perdí la voz en la maleza, que siempre mantuve la palabra como cimiento de mi bamboleante existencia, y esa es la única certeza de hoy, saber que me queda la palabra, preciada llave para abrir caminos nuevos, prometedores y atrayentes. La única pena es que es llave y no machete para salir de la espesura oscura de esa selva abandonada en la que me encontré al abrir los ojos que cerré tranquilo, confiado.

Ahora ya solo me queda la palabra, y una pequeña, diminuta esperanza en el horizonte, quizás eso que al final parece dislumbrarse sea la senda nueva que permita cerrar de nuevo los ojos, pero, ¿será suficiente la palabra? es lo único que me quedó, que poseo, que vence las ganas de abrazarse a la oscuridad y permanecer en ella hasta que llegue la eterna Parca y enlace mi mano entre las suyas. La palabra, siempre la palabra, ¿y tu?

domingo, 14 de julio de 2013

...POR LAS NUEVAS ILUSIONES DE ENTERRAR LO PASADO COMO MUERTO.....





Yace pintado Amante,
De amores de la Luz muerta de amores,
Mariposa elegante
Que vistió rosas y voló con flores;
Y codicioso el fuego de sus galas
Ardió dos primaveras en sus alas.

El aliño del prado
Y la curiosidad de Primavera
Aquí se han acabado,
Y el Galán breve de la Cuarta Esfera
Que con dudoso y divertido vuelo
Las lumbres quiso amartelar del Cielo.

Clementes hospedaron
A duras Salamandras llamas vivas;
Su vida perdonaron,
Y fueron rigurosas, como esquivas,
Con el galán idólatra que quiso
Morir como Faetón, siendo Narciso.

No renacer hermosa,
Parto de la ceniza y de la muerte,
Como Fénix gloriosa
Que su linaje entre las llamas vierte,
Quien no sabe de amor y de terneza
Lo llamará desdicha, y es fineza.

Su tumba fue su Amada,
Hermosa sí, pero temprana y breve;
Ciega y enamorada,
Mucho al Amor y poco al Tiempo debe;
Y pues en sus amores se deshace,
Escríbase: Aquí goza, donde yace.


(Francisco de Quevedo)




Rocé la gloria del pasado con mis dedos después de vivir años en ella. Me quemé con el fuego de los sueños y pasé a cenizas mi vida entera. Y mezclado con el barro de la tierra, desplegué de nuevo etéreas alas que por fin me levantaron de la hoguera, apagada por las nuevas ilusiones de enterrar lo pasado como muerto y empezar a volar de nuevo en los colores que de siempre acompañaron mi camino.

Ni una mirada atrás de despedida, ni una lágrima pendiente retenida; ni una flor, ni una palabra, solo pasos, seguros pasos, convencidos de que nada nos ofrece en cada tramo lo enterrado, lo vivido, lo perdido; ni la chasca ya apagada, oscura y fría da calor ni tiene brasas escondidas entre el hollín que la afea, que la ahoga, y que entre el agua que la mata está vencida.

Ahora vuelo victorioso entre las nubes, sin pensar que me empuja, que me eleva, tan solo me dejo llevar por ese viento del sur que donde quiere, él, con su apasionada fuerza, me convierte, se me lleva. Y yo, mirándome en los reflejos de luz que la luna, amable crea, me veo feliz y alto,  allí donde los sueños no llegan y donde el que llega,  no sueña.

jueves, 11 de julio de 2013

LA VIDA ES MUCHO






Ya perdoné errores casi imperdonables,
traté de sustituir personas insustituibles,
y olvidar personas inolvidables.

Ya hice cosas por impulso,
ya me decepcioné con personas
cuando nunca pensé decepcionarme,
mas también decepcioné a alguien.

Ya abracé para proteger,
ya me reí cuando no podía,
ya hice amigos eternos,
ya amé y fui amado,
pero también fui rechazado,
ya fui amado y no supe amar.

Ya grité y salté de tanta felicidad,
ya viví de amor e hice juramentos eternos,
pero también ¡"rompí la cara" muchas veces!

Ya lloré escuchando música y viendo fotos,
ya llamé sólo para escuchar una voz,
ya me enamoré por una sonrisa,
ya pensé que iba a morir de tanta nostalgia y...

...tuve miedo de perder a alguien especial
(y terminé perdiéndolo).

¡¡Pero sobreviví!!

¡Y todavía vivo!

No paso por la vida...
y tu tampoco deberías pasar...

¡¡¡Vivír!!!

Bueno es ir a la lucha con determinación,
abrazar la vida y vivir con pasión,
perder con clase y vencer con osadía,
porque el mundo pertenece a quien se atreve.

Y...

LA VIDA ES MUCHO...
¡para ser insignificante!



(Charles Chaplin)





sábado, 8 de junio de 2013

A TI, MI AMIGA, O VICEVERSA.





No puedo darte soluciones para todos los problemas de
la vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte y compartirlo contigo.
No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites estaré junto a ti.
No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes
y no caigas.
Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos.
Pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.
No juzgo las decisiones que tomas en la vida.
Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me
lo pides.
No puedo trazarte limites dentro de los cuales debes
actuar, pero si te ofrezco el espacio necesario para
crecer.
No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te
parta el corazón, pero puedo llorar contigo y recoger
los pedazos para armarlo de nuevo.
No puedo decirte quien eres ni quien deberías ser.
Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.
En estos días oré por ti...
En estos días me puse a recordar a mis amistades mas
preciosas.
Soy una persona feliz: tengo mas amigos de lo que
imaginaba.
Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran.
Es lo que siento por todos ellos.
Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la
alegría que sienten al verme.
Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y
cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la
serenidad, en estos días pense en mis amigos y amigas,
entre ellos, apareciste tu.
No estabas arriba, ni abajo ni en medio.
No encabezabas ni concluías la lista.
No eras el numero uno ni el numero final.
Lo que se es que te destacabas por alguna cualidad que
transmitías y con la cual desde hace tiempo se
ennoblece mi vida.
Y tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el
segundo o el tercero de tu lista.
Basta que me quieras como amigo.
Entonces entendí que realmente somos amigos.
Hice lo que todo amigo:
Oré... y le agradecí a Dios por ti.



(Jorge Luis Borges)






Escucharte, y acoplar entre mis manos tus mundos, tus sueños, tus problemas. ponerme en tu piel y sentir lo que sientes como si fuera mío el dolor cuando lo tienes o la alegría cuando te llena. O viceversa.

Visualizar los momentos que me cuentas y dejarte hablar de ellos sin complejos. O viceversa. Confesarte y confesarme sin congojas ni tabúes, sin condicionantes de sexo o de mojigatas y edulcoradas frases "convenientes", libres para hablar de todo al saberlo todo, libres de escucharlo todo al comprenderlo todo, el uno del otro, el otro del uno.

Sin cadenas sentimentales que delimiten ni me fuercen a enterrarte entre lineas inventadas por las que tu no te muevas, o viceversa. Dejarte correr por tus ideas y animarte a desarrollarlas aunque no las comparta, o ver como te lanzas al vacío y mirar como sonríes al hacerlo sonriendo al mismo tiempo yo, al verte flotar entre nubes, contenta, feliz.O viceversa. Y llorar contigo cuando tus ojos sudan y prestarte mi hombro y mi pañuelo mientras preparo una copa y me dispongo a escucharte, o viceversa, cuando me apoyo en tí para seguir caminando contándote mis historias mientras dejas lo tuyo para más tarde, priorizando lo mío a cualquier cosa, o viceversa.

Y es que soy tu amigo, solo eso, tu amigo, o todo eso, tu amigo, y viceversa, y ni quiero nada de ti, ni espero nada de ti, tan solo tu oido, tu palabra y tu mano para levantarme apoyado en tu amistad, o viceversa.

viernes, 7 de junio de 2013

LA CARTA






Cuando te voy a escribir
se emocionan los tinteros:
los negros tinteros fríos
se ponen rojos y trémulos,
y un claro calor humano
sube desde el fondo negro.

Cuando te voy a escribir,
te van a escribir mis huesos:
te escribo con la imborrable
tinta de mi sentimiento.

Allá va mi carta cálida,
paloma forjada al fuego,
con las dos alas plegadas
y la dirección en medio.

Ave que sólo persigue,
para nido y aire y cielo,
carne, manos, ojos tuyos,
y el espacio de tu aliento.

Y te quedarás desnuda
dentro de tus sentimientos,
sin ropa, para sentirla
del todo contra tu pecho.
Aunque bajo la tierra
mi amante cuerpo esté,
escríbeme a la tierra,
que yo te escribiré.


(Miguel Hernández)





Y el viento del sur me trae palabras, pensamientos plasmados en las fibras de árboles triturados para formar el papel que ahora tengo entre mis manos, alegres manos en las que los dedos cobran vida propia siguiendo cada carácter, señalando cada punto, jugueteando con las tildes y siguiendo el contorno sinuoso de las letras torcidas hacia la izquierda que, retratando sus sentimientos, se me clavan como pequeños dardos en el alma enganchada en aquella tierra lejana en el tiempo pero que por eso del juego del aire entre montañas llega hasta mi buzón, al lado de mi puerta, llamando directamente al corazón, enfermo de amor por ella.

Nunca supo la cartera que no fue nada más que la racha final del viento que lanzó sobre la ventana susurros de amores tempranos, besos silenciosos con la firma de un " te quiero", el sentir maduro de su palabra.