viernes, 22 de junio de 2012
UNA PIEDRA PRECIOSA, UNA GEMA, UNA ESMERALDA, UN DIAMANTE.
Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,
como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,
todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.
Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,
y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.
(Julio Cortázar)
¿Quien sabe cuando? ¿En este plano, en otro? ¿quien sabe, quien conoce? No existe el tiempo para todo, no todo pasa con los años. Para esa manera de sentir, intensa, no hay tiempos: siempre es hoy. Ni el sentido de la vista puede confundir y cambiar la manera de ver, la manera de sentir es tan fuerte que no corren los años cuando lo que se siente no es visible, es interior, es profundamente interno. Por eso no hay quien pueda vencer ese sentimiento, ni personas, ni tiempos, ni espacios. Hasta los sueños se alían con nosotros para mantenernos vivos.
¿Quien sabe cuando? ¿En este plano, en otro? ¿quien sabe, quien conoce? lo único seguro es que alguna vez, en algún lugar, más tarde, más temprano, cuando sea, ¿que importa? nos veremos y avanzaremos por la calle agarrados del brazo, o cogidos de la cintura, apoyándonos el uno en el otro, y como ayer, solo veremos nuestra sombra, solo oiremos nuestras voces, solo existirá nuestro mundo, como antes.
En ocasiones el tiempo no existe, se detiene. Una piedra se introduce en la maquinaria del reloj, aparentemente imparable, y lo paraliza. Una piedra, nuestra piedra, formada por años de sentidos, de sueños, de ilusones. Una piedra preciosa, una gema, una esmeralda, un diamante.
martes, 19 de junio de 2012
HOY HE SOÑADO CONTIGO, Y ASI, DE UNA MANERA SENCILLA TE LO CUENTO, PUES AL LEVANTARME CONTINUAS EN MI
Hoy he soñado contigo, te he visto, he podido besar tu cara mientras me susurrabas palabras cariñosas. Fué sin querer, soñando con tu gente, paseando por tus calles, entrando en tu casa y hablando con tu familia sabiendo, esperando que entraras en la casa, que llegaras.
Todos estaban pendiente de lo mismo, incluido quien ya sabes, todos pendientes de tu reacción cuando llegaras y me vieras. Yo también, nervioso, intranquilo pero seguro de hacer lo que tenía que hacer, es decir, esperarte y que decidieras por ti misma, sin presiones anteriores que te condicionaran, súbitamente, de sorpresa, asi tu reacción sería sincera y sin tiempo para reflexionar, verdadera.
Por fin entraste. Todos callaron mientras tu te acercabas a mi lado, me abrazaste y al tiempo que te besaba en la cara y con una mano acariciaba tu pelo, tu voz me llegaba suavemente, en tono bajo, casi reproche, ¿porque has esperado tanto? me decías, ¿porque tanto tiempo?.
Abrí los ojos, no había nadie, solos tu y yo; tu familia y él habían desaparecido. Estábamos solos, besándonos, hablándonos, queriéndonos, y es que nada importaba, solo tu y yo, los demás entendieron que sobraban. Entonces....
Abrí los ojos......y estaba solo; nadie estaba conmigo, ni tu familia, ni él, ni tu. Estaba solo y ya te añoraba. Regalo nocturno, tristeza de día al recordarlo. Te echo de menos, siempre te he echado de menos, en cada instante, en cada momento, pero días como hoy son insoportables al verte visto en mis sueños, al haber estado contigo. ¡¡¡¡¡¡¡ Dios, como te echo de menos.!!!!!!!!!
miércoles, 13 de junio de 2012
NO SERÍA JUSTO, NO
¿Dónde estará mi vida, la que pudo
haber sido y no fue, la venturosa
o la de triste horror, esa otra cosa
que pudo ser la espada o el escudo
y que no fue? ¿Dónde estará el perdido
antepasado persa o el noruego,
dónde el azar de no quedarme ciego,
dónde el ancla y el mar, dónde el olvido
de ser quien soy? ¿Dónde estará la pura
noche que al rudo labrador confía
el iletrado y laborioso día,
según lo quiere la literatura?
Pienso también en esa compañera
que me esperaba, y que tal vez me espera.
(Jorge Luis Borges)
Yo se donde está mi vida, se donde mis sentimientos. He vivido toda ella pendiente de ellos, queriendo compartir y casar unos con otros. No sería justo dañar a nadie, no sería honesto para ninguna de los implicados exigir una respuesta rápìda, sin calibrar ni valorar el daño, los daños. Sería egoista sucumbir después de casi 40 años de vida y sentimientos clandestinos, personales, íntimos, a una inesperada cita, a un deseado encuentro físico, precisamente porque si se donde está mi vida, lo tengo claro, pero se que el acceder y darla salida ahora no haría más que romperme el tranquilo sueño del que gozo, llenándolo de pesadillas en las que personas queridas, inocentes, llamarían a mi ventana preguntando porqué, destrozando vidas paralelas, felices, hasta ahora, en su desconocimiento.
No, no puedo caer en el chantaje que mi propio ser me exige, no puedo rendirme al deseo rechazando por una primera y ´nica vez la razón. No sería justo, no, comportarme de manera egoista, porque precisamente eso es de lo que definitivamente huía, buscando amistad, compartir, amar en la distancia, resistir, dar sentido a la vida pasada y gastada en "¿que hubiera sido si...?
No, no sería justo.
sábado, 26 de mayo de 2012
SALTAR AL VACÍO SIN CORREAS Y SIN SUJETARTE A NADA
Quizá fuesen mejores
Nuestros corazones cuando eran frágiles
Y algún golpe de mar, o la noche de julio
Pudieran abrirles las calladas heridas
Que ahora, y para siempre, llamaremos nostalgias.
Quizá fuesen mejores cuando eran
Cual regatos ligeros o lluviosas tardes
Que mojaban la infancia y partían
Un dominio común; un valle abierto,
Inmensos arenales, aquel balcón
Detenido en la presencia de pulidos geranios.
No eligieron barcos para partir lejos;
Ni la brisa liviana de un verano
Para que los apagase, con su fuego insumiso.
Semejantes a los hombres, desearon
A los árboles antiguos de esta tierra.
(Ramiro Fonte)
Viento del Sur, apasionado y aterrador cuando te eleva mostrándote la dimensión de lo que sientes y el vacío que se presenta ante tus ojos. Saltar es la solución, saltar sin mirar abajo, sin pensar donde y como caer y si en disfrutar del salto diferencial que cambiará la existencia tal y como hasta hoy era, sin saber lo que el futuro presenta aun con el convencimiento de que una vez abandonado ese acogedor viento del sur, que te apoya, que te empuja hacia ese futuro que tal vez, solo tal vez, será la única oportunidad ofrecida para subirse al vagón del que nos bajamos en su día, ignorantes, sin saber que el regreso a nuestro mundo era casi imposible....¿o no?
jueves, 24 de mayo de 2012
...TU SILUETA ENTRE LOS AMBARINOS CRISTALES DE...
Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola va dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola, que puede ser un lirio, una violeta, un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquieta y ruge cuando está sobre los mares y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adora sobre sus altares dioses que no se bajan a cegarla; alma que no conoce valladares. Alma que fuera fácil dominarla con sólo un corazón que se partiera para en su sangre cálida regarla. Alma que cuando está en la primavera dice al invierno que demora: vuelve, caiga tu nieve sobre la pradera. Alma que cuando nieva se disuelve en tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve. Alma que a ratos suelta mariposas a campo abierto, sin fijar distancia, y les dice: libad sobre las cosas. Alma que ha de morir de una fragancia, de un suspiro, de un verso en que se ruega, sin perder, a poderlo, su elegancia. Alma que nada sabe y todo niega y negando lo bueno el bien propicia porque es negando como más se entrega. Alma que suele haber como delicia palpar las almas, despreciar la huella, y sentir en la mano una caricia. Alma que siempre disconforme de ella, como los vientos vaga, corre y gira; alma que sangra y sin cesar delira por ser el buque en marcha de la estrella. (Alfonsina Storni) |
Vivo en ti, y por ti en mi en recuerdo el tiempo se detiene demostrando que el reloj y los sentimientos son antagonistas y no guardan relación, desapareciendo el primero cuando los segundos ocupan el corazón de una persona.
Vivo en ti en inmortal pacto entre los días contigo y los recuerdos vividos que me hacen no ver pasar el tiempo mientras, apoyado en la barra de la Taberna escuchando al Cipri hablar con algún otro cliente, miro constante hacia la puerta esperando ver un día aparecer tu silueta a través de los ambarinos cristales de la entrada del Mono Rojo para posteriormente observar como tu mano empuja las puertas para encontrarte junto a mi en el usado de pasado madero del mostrador en el que aún se distinguen marcas y números de algunas cuentas antiguas de consumiciones ya bebidas solo Dios sabe por quien y que el Cipri apuntó descuidado con una sucia tiza blanca para luego borrarla malamente con la mano, dejando la huella del paso de algún otro habitual, quizás también enamorado.
Vivo en ti, contigo entre la música de la vieja máquina de discos, (debe ser el último lugar donde queda una gramola de esas de discos de vinilo y que solo funciona con esas olvidadas monedas de duro que el Cipri presta a los clientes para seleccionar su disco), y acompañado de las viejas canciones y de mi jarra de cerveza observo en la madrugada tu cara, tu cuerpo a mi lado en una fotografía inquilina en mi cartera desde años. Y te hablo, y te cuento mi día, lo que hice antes de llegar a mi pequeño refugio del Mono Rojo, y nunca te cuento lo que haré mañana para poder contártelo a la noche, en nuestra cita diaria.
Vivo en tí hasta cuando guardo la fotografía en su lugar, después de darte las buenas noches con el beso acostumbrado y me retiro a la soledad de la cama, donde con un poco de suerte vendrás a visitarme en sueños y dormiré abrazado a tu recuerdo.
Vivo en ti en cada soplo de aire, en el frescor de la mañana al levantarme y en la vida colorista que me rodea, porque siempre, cada día, algo te me acerca; un olor, unos rasgos, unos ojos, un suave y largo pelo, alguna sonrisa o el cálido saludo de una flor rodeada de ciudad por todas partes, y me gusta, me conforta y me conformo. Asi es y así deberá ser, pero que suerte, vivo en ti y respiro escribiendo en esta vieja Taberna donde, no desespero, quizás un día vea ...dibujarse tu silueta entre los ambarinos cristales de la entrada.
martes, 22 de mayo de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
...LA LLAVE DE TU LIBERTAD, DE TI MISMA, DE TU VIDA.
Tu padre
es el que, dicen, te encierra.
Tu madre
es la que guarda la llave
Ninguno quiere
que yo te vea,
que yo te hable, que yo te diga que estoy
muriéndome por casarme.
Sin que te sienta tu madre,
salte por la puerta falsa
y vente a los olivares.
Tu calle va recta al campo.
Escondido en la cuneta,
te espero con mi caballo.
Te enseñaré los caminos
que van rondando a los mares,
amor, si vienes conmigo.
Si vienes, amor, si vienes
Sin que lo sepa tu madre,
sin que tu padre se entere.
Porque tienes olivares
y toros de lidia fieros,
murmuran los ganaderos
que yo no vengo por ti,
que vengo por tus dineros.
Todas las piedras del pueblo
las traigo en los pies clavadas.
Vengo
de allá arriba, de tu barrio,
de rondar tu calle, de guardar tu casa
¡Y nada!
Solito en este escalón,
me paso la noche entera.
¡Yo sé que estás prisionera!
De la calle suben sombras,
ya sin habla, la escalera
verde de tu enredadera.
¡Yo sé que estás prisionera
y que intentan libertarte
gentes que to no quisiera!
Por eso, en este escalón,
solito, para guardarte,
me paso la noche entera.
es el que, dicen, te encierra.
Tu madre
es la que guarda la llave
Ninguno quiere
que yo te vea,
que yo te hable, que yo te diga que estoy
muriéndome por casarme.
Sin que te sienta tu madre,
salte por la puerta falsa
y vente a los olivares.
Tu calle va recta al campo.
Escondido en la cuneta,
te espero con mi caballo.
Te enseñaré los caminos
que van rondando a los mares,
amor, si vienes conmigo.
Si vienes, amor, si vienes
Sin que lo sepa tu madre,
sin que tu padre se entere.
Porque tienes olivares
y toros de lidia fieros,
murmuran los ganaderos
que yo no vengo por ti,
que vengo por tus dineros.
Todas las piedras del pueblo
las traigo en los pies clavadas.
Vengo
de allá arriba, de tu barrio,
de rondar tu calle, de guardar tu casa
¡Y nada!
Solito en este escalón,
me paso la noche entera.
¡Yo sé que estás prisionera!
De la calle suben sombras,
ya sin habla, la escalera
verde de tu enredadera.
¡Yo sé que estás prisionera
y que intentan libertarte
gentes que to no quisiera!
Por eso, en este escalón,
solito, para guardarte,
me paso la noche entera.
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.
El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.
Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.
Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
(Federico García Lorca)
Encerrada entre tus temores, tus angustiosas indecisiones que te llevan al sacrificio más cruel del resignamiento, del sufrir ante la desgana, la apatía y el desamor. Sin posibilidad de encontrar entre tus pesadillas las llaves de tu celda y liberarte de ti misma, de ese pánico al vacío, sin conocer que el vacío es libertad, que lanzarte al mismo es respirar profundo y fresco, renovar el mohoso aire rancio acumulado de años de sometimiento.
Desconocer para siempre el valor de remontar y subir más alto, más alto, más alto, tanto que casi no ves el suelo desde donde levantaste el vuelo que te haría libre si fueras capaz de sumergirte y coger el impulso que te izara hasta mundos de los que ignoras su existencia.
No puedes ser como la ola que rompe una y otra vez contra la orilla, empeñada en adentrarse en la arena, ignorando que es la muerte de su fuerza, rechazando sin saberlo la inmensidad del océano en el que podría crecer y crecer mientras lo cruza, fuerte y libre, sin deshacerse contra la triste orilla, navegando en el gran mundo del agua del que ella misma está hecha.
Eso te ocurre, necesitas mirar la inmensa profundidad que te queda por vivir, rechazar la aparente seguridad de la orilla que te lleva a la muerte de tu yo emocional, de aplastarte una y otra vez contra los recuerdos mientras olvidas que el futuro, tu posible futuro está cimentado con esos recuerdos pero que sobre los cimientos hay que levantar la vida que no te atreves, rompiendo los que ahora te agotan, te mantienen presa de la oscuridad del alma sin dejarte ver la mano luminosa que se abre camino entre lo oscuro brindándote la llave de tu libertad, de ti misma, de tu vida.
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