viernes, 31 de octubre de 2025
CUANDO VUELVA A LA CASA GRANDE
jueves, 30 de octubre de 2025
LA CARCEL DE LOS RECUERDOS
miércoles, 29 de octubre de 2025
A IKER, DEMASIADO JOVEN PARA EL VIAJE QUE HA EMPRENDIDO
NOTA ACLARATORIA:
Hoy de nuevo en la Taberna del Mono Rojo, solo y pensando en alguien que se ha ido, en alguien que demasiado pronto se ha marchado al otro lado en busca de nuevos horizontes, de nuevos arco iris, de nuevos sueños, quizás agotados los de aquí, pero muy joven, demasiado.
Pienso si alguna vez nos hubieramos podido sentar ante una jarra de cerveza como la que tengo ahora en la mano, ¿que te hubiera dicho? ¿de que te hubiera hablado para convencerte de que nunca se ha visto todo, que ni en un millón de años podríamos descubrir todos los misterios preciosos que nos rodean?, quizás hubiera podido hacer que esperaras un poco más, que te dieras, que nos dieras, esa oportunidad que ahora ya no podrás darnos, de disfrutar en este mundo más de tí, de tu risa, esa risa que en las fotografías se adivina sana, fuerte, poderosa.
¿Que motivos te han podido llevar a abrazar el negro velo de la marcha, del viaje sin retorno al otro plano, donde seguro estarán encantados de tener allí tu alegría, tu risa, de tener, como dicen tus amigos en tu facebook, al más, al mejor?
Cuanto cariño te llevas de tus amigos, de tu madre, de tus hermanos. Me ha impresionado el enfado de tu hermana, estaba muy enfadada contigo, pero aún así te decía que te quería. Con que cantidad de cariño, de amor de tus seres queridos te has marchado, y que cantidad de ese amor te has dejado aquí, en los corazones de quienes ahora mismo, esta noche, tumbados en sus camas, piensan en ti mientras unas lágrimas en tu honor mojan sus almohadas en una noche de insomnio en el que ni el cansancio les permite dormir y olvidar lo pasado por unas pocas horas.
No puedo dejar de pensar continuamente en tu madre, mi amiga desde que eramos unos críos, y el dolor que siente, el dolor y el amor por tí, y me duele, Iker, me duele mucho tu marcha, sin conocerte más que por sus palabras, por las palabras que hoy he leido de tus amigos, de tu hermana Nagore. Me duele como si fueras de mi familia, (que podrías haberlo sido si el destino no hubiera cambiado a los actores en el reparto de papeles), pero aún así, pese al destino, pese a todo, de algo si estoy seguro, en mi corazón, en mis sentimientos, eras uno de los míos, un pariente próximo al ser hijo de una mujer tan grande como tu madre, mi amiga del alma, mi confidente en muchos aspectos de nuestras vidas, y hoy, en la Taberna del Mono Rojo, ante esta jarra de cerveza, tragándome las lágrimas por tu repentino viaje, brindo por tí, para que desde donde te encuentres seas feliz, y cuides de los tuyos, de tu hermana, de tu hermano, de tu madre, y no olvides que mientras la mayoría de la gente se va igual que llegó, sin nada, tu te has ido con una maleta grande, muy grande, llena de amor, de cariño, y que te has dejado aquí mucho equipaje repleto de más amor y cariño, que seguramente irás recibiendo poco a poco en los sueños de tus seres queridos contigo.
Adios Iker, me hubiera gustado que tomáramos esa cerveza. Quizás podamos beberla cuando nos veamos algún día en esos campos de sueños nuevos que has ido a buscar. Quizás entonces, Iker. Mientras, recibe un fuerte abrazo de éste que podría haber sido algo más que un triste cliente en esta taberna desde la que te escribo en una noche de dolor y pena.
Salud, Iker, y hasta que sea que Dios quiera.
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo!
¡Si pudieras oir el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes,
los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!
¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo,
la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme; cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mí me encadenaban,
y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce,
tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a ver a aquel que te amaba y que siempre te ama,
y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme, pero transfigurado,
extático y feliz, no ya esperando la muerte,
sino avanzando contigo,
que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida,
bebiendo con embriaguez a los pies de Dios
un néctar del cual nadie se saciará jamás.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas...
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
La muerte no es nada.
No he hecho nada más que pasar al otro lado.
Yo sigo siendo yo.
Tú sigues siendo tú.
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne, ni triste,
sigue riendo de lo que nos hacia reír juntos.
Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.
Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
sin énfasis alguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado,
¿Por qué habría de estar yo fuera de tus pensamientos?
¿sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos... tan solo a la vuelta del camino.
Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su ternura acendrada.
Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas.
Con todo mi cariño, con toda tu alegría
S Agustín.
martes, 28 de octubre de 2025
TESTIGOS
NORMAS
yo quedaré en la ciudad abandonada
bebiendo un último vaso de cerveza,
y luego volveré al pueblo donde siempre regreso
como el borracho a la taberna
y el niño a cabalgar
en el balancín roto.
Y en el pueblo no tendré nada que hacer,
sino echarme luciérnagas a los bolsillos
o caminar a orillas de rieles oxidados
o sentarme en el roído mostrador de un almacén
para hablar con antiguos compañeros de escuela.
Como una araña que recorre
los mismos hilos de su red
caminaré sin prisa por las calles
invadidas de malezas
mirando los palomares
que se vienen abajo,
hasta llegar a mi casa
donde me encerraré a escuchar
discos de un cantante de 1930
sin cuidarme jamás de mirar
los caminos infinitos
trazados por los cohetes en el espacio.
lunes, 27 de octubre de 2025
NO LO RECONOZCO
viernes, 24 de octubre de 2025
PEQUEÑO BROTE
¿Qué es un olivo?
Un olivo
es un viejo, viejo, viejo
y es un niño
con una rama en la frente
y colgado en la cintura
un saquito todo lleno
de aceitunas.
(De mi amigo Rafael Alberti)
Como dice mi amigo, el olivo es un niño, o fué un niño. Ahora, en el seco retorcer buscando ese agua que en secano no hay, es un viejo que además lo parece, y de vez en cuando un brote revoltoso, por el motivo que sea, no crece, permanece pequeño, con hojas verdes achinadas, pero no crece, quizás en un intento, como ella, de mantenerse en el pasado, refugiada en ese sentimiento que no acompañó su camino desolado y vacío que fue transformando su cuerpo que en solitario se desmarcó de la mente creciendo acorde a lo que la naturaleza impone.
Quizás fué un intento de no dejar que el tiempo destruyera los puentes que de joven, muy joven, se levantaron y por los que luego no cruzó nadie, salvo salteados periodos de llamadas de teléfono o de cartas sudadas de amor prohibido y negado.
Quizás el litio, o las salas de psiquiatría ayudaban a mantenerse en el silencio con el que se recluía en busca de pasados mejores que se negaba a abandonar.
Su cuerpo, con las cicatrices que el tiempo deja, crecía y se relajaba con la acumulación de edad, pero su mente, presa en una adolescencia en la que el amor era el único anhelo de vida, doblaba como extraña contorsionista y con grandes señales de años sufridos en lo considerado como abandono que no acompañaba al resto en el paso de los años.
Es adolescente en cuerpo de anciana, es brote en tronco viejo, es sufrimiento del que me culpo. Es una niña con un saquito de amor perdido.
Ella espera en su cuerpo viejo, yo...yo ya no.
PERENNE
Una luna creciente, blanca, fría.
Mirabas hacia el mar y hacia las cosas
que no eran yo.
Y con cuánto silencio te gritaba
-creciente, blanco, frío yo también-:
«Mírame, mírame,
ay, mírame mirarte...»
miércoles, 22 de octubre de 2025
UNA MESA EN EL CANTÁBRICO
¡ay balido sin lanas! ¡ay herida!
¡ay aguja de hiel, camelia hundida!
¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro!
¡Ay noche inmensa de perfil seguro,
montaña celestial de angustia erguida!
¡Ay perro en corazón, voz perseguida,
silencio sin confín, lirio maduro!
Huye de mí, caliente voz de hielo,
no me quieras perder en la maleza
donde sin fruto gimen carne y cielo.
¡Dejo el duro marfil de mi cabeza,
apiádate de mí, rompe mi duelo!
¡que soy amor, que soy naturaleza!
martes, 21 de octubre de 2025
RETORNO
Reencuentro entre fantasmas.
lunes, 20 de octubre de 2025
LO QUE CONSTRUIMOS
luego el cáliz,
después la corola
pétalo por pétalo,
y,
al terminar mi rosa,
la induje
a soñar su aroma.
¡Hice la rosa perfecta!
Tan perfecta,
que al día siguiente
cuando fui a mirarla,
ya estaba muerta.
sábado, 18 de octubre de 2025
REGRESO A LA TABERNA DEL MONO ROJO
Ha roto la armonía
de la noche profunda
el calderón helado y soñoliento
de la media luna.
Las acequias protestan sordamente
arropadas con juncias,
y las ranas, muecines de la sombra,
se han quedado mudas.
En la vieja taberna del poblado
cesó la triste música,
y ha puesto la sordina a su aristón
la estrella más antigua.
El viento se ha sentado en los torcales
de la montaña oscura,
y un chopo solitario, el Pitágoras
de la casta llanura,
quiere dar con su mano centenaria
un cachete a la luna.


