ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

sábado, 24 de enero de 2009

LA ESENCIA DE NUESTRO PASO EN EL CORAZÓN DE ALGUIEN



Siempre hay algo que admirar algo nuevo que descubrir, y al final, siempre sin darnos cuenta, dejar cuando nos marchemos la esencia de nuestro paso en el corazón de alguien.

NO LO HAGO CON LA VISTA, AVANZO CON LOS SENTIDOS.



Una tinieblas que prometen y a veces amenazan abrirse. Y es difícil creer que quien recorre tal camino no se vea acometido por el tempor y un temblor casi paralizantes. Es la luz de un viaje más bien extrahumano, que el hombre emprendía asomándose al lado dé allá, a ese lado al cual se supuso, cada vez con mayor ligereza, que sólo se asoman los místicos. Es la luz que se vislumbra y la luz que acecha, la luz que hiere. La luz que acecha en la inmensidad de un horizonte donde perderse parece inevitable, y que hiere con un rayo que despierta más allá de lo sostenible, llamando a la completa vigilia, ésa donde la mente se incendiaría toda.

(María Zambrano)



No importa que se abran las tinieblas ni que la oscuridad amenace con ocultar a mis ojos el camino. No lo hago con la vista, lo hago con los sentidos, guiado por esa luz que rompe toda tiniebla, que vence a la oscuridad, por muy profunda que sea. Porque esa luz eres tu que me guía hacia tu encuentro. Por eso avanzo sin miedo, con la seguridad de la mano amiga, etérea pero real entre las mías, y avanzo, avanzo.

lunes, 19 de enero de 2009

NIÑOS DE LA CALLE

Y ES QUE POR TI NO MUERO EN LOS ABISMOS DE LA VIDA.



¿Por qué amo tu locura,
tu desparpajo, tu falta
de reloj y tus atajos
cuando estoy prácticamente a punto
de caer de cabeza en el abismo?

O sea en ti. Pero no sólo
eso: hay mucho más de ti que quiero
y no revelo. Esa lámpara
que enciendes en el fondo.
(Eduardo Milan)




Siempre esa lámpara al fondo, esa luz que me guía y me lleva por los mundos donde encontrarte y permitirnos continuar el templo de amor construido al paso del tiempo, porque no hay oscuridad en los sueños, no pesadillas salvo a la hora del regreso, a la que partir se convierte en dolor intenso hasta que de nuevo la luz que brota de tu recuerdo ilumina mis pasos hacia el nuevo encuentro. Y es que por ti no muero en los abismos de la vida.

martes, 6 de enero de 2009

Total Eclipse of the Heart



Nunca, salvo pequeños eclipses fugaces, nada logró apagar la luz que prendió hace ya muchos años. Ahí permanece, eterna, como faro de navegantes en el mar profundo de los sentimientos.

OTRO AÑO, MI YO, OTRO AÑO.



Sabe sólo de Amor mi pensamiento;
por él y en él lo tengo tan cambiante:
de Amor la potestad lo lleva amante,
o a loco razonar, su valimiento.

Me infunde en la esperanza dulce aliento,
o acerbo lloro en onda desbordante;
tan sólo se unifica si tremante
mi alma de pavor se ve un momento.

Y así mi suerte ignoro en la contienda,
y no querer decirlo y que lo diga:
vagando voy en amorosa erranza...

Y si con todos he de hacer alianza
vano será clamarle a mi enemiga
-la insensible Piedad- que me defienda.

(Dante Alighieri)

Días, muchos días y fiestas, muchas fiestas negándome a compartirlas con los demás a través de las páginas escritas de mi vida. Días y brindis contigo, en lo alto las estrellas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, mientras yo me olvido de todo lo que no lleve tu nombre.

Otro año, mi yo, otro año. De nuevo sobrevivimos a la distancia de los días, de los meses, del tiempo implacable que limita nuestro encuentro a pocas horas nocturnas, clandestinos, compitiendo con la fugaz estrella que se esconde, rápida y caprichosa entre las nubes, atenuando la luz que nos refleja como sombras en la Tierra.

lunes, 15 de diciembre de 2008

...O EN EL CAER DE UN RAYO Y EN EL SONAR DEL TRUENO...O EN EL IMPOSIBLE AZUL DE UNA ROSA


Y se muy bien que no estarás.
No estarás en la calle
en el murmullo que brota de la noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia los completos en los subtes
ni en los libros prestados,
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás,
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré
amor mío
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás
y diré las cosas que sé decir
y comeré las cosas que sé comer
y soñaré los sueños que se sueñan.
Y se muy bien que no estarás
ni aquí dentro de la cárcel donde te retengo,
ni allí afuera
en ese río de calles y de puentes.
No estarás para nada,
no serás mi recuerdo
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti.

(Julio Cortazar)


Y se muy bien que siempre estarás, en cada paso, en la esencia íntima de mis temores y pasiones, en cada beso, en cada abrazo, en cada compañera. Se muy bien que nunca cerraré los ojos al pasar la noche sin un "hasta mañana", aunque quizás sea esa noche la que nos reencontremos en mis sueños. Se que estarás bajo el color del otoño, o bajo el olor a lluvia que anticipa su llegada, o en el caer de un rayo y en el sonar del trueno. En el verde del campo y el rojo de la amapola o en el imposible azul de una rosa. Se que estarás en cada paso del camino de la vieja estación, donde un tronco recuerda nuestros nombres en su corteza. Se que estarás en cada risa que escuche y en cada mirada que sorprenda furtiva. En cada cabina telefónica, y en el cartero que ya hace tiempo que no viene.

Se que estarás presente en cada momento de mi vida, y se también, que si algún día de mi mente se borraran los recuerdos, el tuyo será ya el único que no abandonará mi consciencia, el que me acompañará hasta donde sea que vayamos cuando la parca toque en mi hombro avisando del momento. Se que contigo en mi memoria, ya somos suficientes. Se que nunca estaré solo, mientras me quede el recuerdo, el sueño y tu sonrisa grabada en mi interior. Tengo suerte, mucha suerte.