ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

jueves, 28 de agosto de 2008

¿Cómo vive esa rosa que has prendido
junto a tu corazón?
Nunca hasta ahora contemplé en el mundo
junto al volcán la flor.

(Gustavo Adolfo Bécquer)






Y es que lo es todo, fuego, rabia, pasión, fuerza tormentosa que arrasa el sereno espíritu adormecido cuando irrumpe tumultuoso en la noche el recuerdo de tu ser. No hay descanso, no hay tregua. En la calma, inesperada surge tu figura, tu rostro, y el viaje interrumpido continua. Asi, años, quizás siglos sin saberlo. Eterna hoguera que consume el tiempo sin clemencia. Inmensa espera.

martes, 26 de agosto de 2008

...DEJANDO TAN SOLO RETAZOS...DE TU ESENCIA, DE TU PERSONA...

Flauta en la noche solitaria
Presencia de una lágrima;
Todos los silencios de la tierra
Son pétalos de tu flor.

Sopla en la sombra tu polen,
Alma llorando, casi sin ruido,
Miel de una boca profunda
Que al besar la noche fluye.

Y si tus lentas cadencias
Son el pulso de las tardes de verano
Convéncenos que el cielo baila
Porque un ciego cantó.
(Marguerite Yourcenar)




Ya llegan negros tules que medio velando el sentimiento conduce de nuevo al comienzo de la rutinaria condena, dejando tan solo retazos, en la obligación del día, de tu esencia, de tu persona. Enmascarados, ocultos, clandestinos de nuevo. Esperando un destello, una fulminante ocasión para, fenix entre otros, reforzados emerger venciendo nieblas de falsos olvidos, pues no son tales, sino temporales e impuestas ausencias del nocturno encuentro, o fatalmente interrumpidos gozos de sueño.

domingo, 24 de agosto de 2008

....Y TU, COMO LOS BUENOS VINOS, GANANDO CON EL TIEMPO...

Miro hacia atrás, hacia los años, lejos,
Y se me ahonda tanta perspectiva
Que del confín apenas sigue viva
La vaga imagen sobre mis espejos.

Aun vuelan, sin embargo, los vencejos
En torno de unas torres, y allá arriba
Persiste mi niñez contemplativa.
Ya son buen vino mis viñedos viejos.

Fortuna adversa o próspera no auguro.
Por ahora me ahínco en mi presente,
Y aunque sé lo que sé, mi afán no taso.

Ante los ojos, mientras, el futuro
Se me adelgaza delicadamente,
Más difícil, más frágil, más escaso.

(Jorge Guillén)


Cuanto tiempo refugiado trás del tiempo, cerrando la tapa del reloj sin dejarle avanzar pensando en ti. Quizás ahora sepa más del "ti" de entonces que tu misma. Los recuerdos de cada palabra, cada paso, cada sueño. Los encuentros en mi mente, y tu, como los buenos vinos, ganando con el tiempo, ¿pero eres realmente la que en mis viajes encuentro o es tan solo la cuidada reserva que en bodega alimenté durante años?, la bella escultura artesana labrada en tiempos de silencio, de secretos.

sábado, 23 de agosto de 2008

...Y DESCUBRIRNOS BAILANDO, APOYADOS EN LAS NUBES...

Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
Ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.
(Federico García Lorca)


Bastaba mirar al cielo y descubrirnos bailando, apoyados en las nubes, entre estrellas. De fondo, divertida, juguetona y cómplice, la Luna. Esa misma Luna que en algunas noches claras me dice que allí estás tu, mirando, y que quizás aun distingas y escuches en su reflejo ecos de tenues pasos y tal vez recuerdes que bastaba mirar al cielo y descubrirnos bailando, apoyados en las nubes.

viernes, 22 de agosto de 2008

...FARO DE VIDA, TU VOZ...

En el paisaje oscuro
oigo tu voz, tu voz,
tu larga voz de espesas
caricias resbaladas,
mojadas y olorosas.


La noche me suspende
en un vuelo pausado
e, inmóvil, pone en vilo
lo que el hombre no entiende:
tu voz, tu voz querida
hundiéndome en lo ausente.


Uno cierra los ojos
(¡me da miedo mirarte!);
uno tiende las manos
-aves heridas y leves-,
y en sus raíces siente
que tú eres y no eres.

(Gabriel Celaya)



Siempre tu voz acompañando mi viaje, tu voz susurrando al dormirme y tu voz cariñosa en la mañana. Lo más presente en el camino, tu voz, atrevida ahora, tímida luego, pero compañera, muleta perpetua de apoyo. Tu voz, el susurro penetrante y eterno. El secreto, lo prohibido. Tu voz, luminaria nocturna, faro de vida, tu voz, hechizo radiante. Tu voz, mi voz.





jueves, 21 de agosto de 2008

SI TU NO ESTÁS AQUÍ

ME RECUERDA A PATRICIA, (NUNCA MÄIS, EN CARNOTA), EN LA MANERA DE CANTAR.


miércoles, 20 de agosto de 2008

...AHORA ARRIBA, AHORA ABAJO, COMO ICARO EN SU DESEO.

Ayer estaba mi amor
como aquella nube blanca
que va tan sola en el cielo
y tan alta,
como aquella
que ahora pasa
junto a la luna
de plata.


Nube
blanca,
que vas tan sola en el cielo
y tan alta,
junto a la luna
de plata,
vendrás a parar
mañana,
igual que mi amor,
en agua,
en agua del mar
amarga.
Mi amor tiene aquel ritornelo
del agua, que, sin cesar,
en nubes sube hasta el cielo
y en lluvia baja hasta el mar.
El agua, aquel ritornelo
,de mi amor, que, sin cesar,
en sueños sube hasta el cielo
y en llanto baja hasta el mar.
(León Felipe)






Asi es, como Icaro en su deseo. Ahora arriba, cerca de ella, más tarde abajo despertando del sueño con las alas rotas y el corazón, culpable de su descenso, todavía en lo alto, bajando lento, dolorido, en su desesperación, muerto.

Selene, Luna mía, vieja compañera que vistes grises y azules vaporosos encajes de gala para la nocturna fiesta en la que ambos bailamos al son que marca el sonido del agua en tu reflejo.

Luna, mi Selene, cómplice de tantas horas oscuras al amparo de la imaginación volátil, ahora arriba, ahora abajo, como Icaro en su ambicioso vuelo.