Nunca, salvo pequeños eclipses fugaces, nada logró apagar la luz que prendió hace ya muchos años. Ahí permanece, eterna, como faro de navegantes en el mar profundo de los sentimientos.
martes, 6 de enero de 2009
Total Eclipse of the Heart
Nunca, salvo pequeños eclipses fugaces, nada logró apagar la luz que prendió hace ya muchos años. Ahí permanece, eterna, como faro de navegantes en el mar profundo de los sentimientos.
OTRO AÑO, MI YO, OTRO AÑO.


Días, muchos días y fiestas, muchas fiestas negándome a compartirlas con los demás a través de las páginas escritas de mi vida. Días y brindis contigo, en lo alto las estrellas, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad, mientras yo me olvido de todo lo que no lleve tu nombre.
Otro año, mi yo, otro año. De nuevo sobrevivimos a la distancia de los días, de los meses, del tiempo implacable que limita nuestro encuentro a pocas horas nocturnas, clandestinos, compitiendo con la fugaz estrella que se esconde, rápida y caprichosa entre las nubes, atenuando la luz que nos refleja como sombras en la Tierra.
lunes, 15 de diciembre de 2008
...O EN EL CAER DE UN RAYO Y EN EL SONAR DEL TRUENO...O EN EL IMPOSIBLE AZUL DE UNA ROSA


Y se muy bien que siempre estarás, en cada paso, en la esencia íntima de mis temores y pasiones, en cada beso, en cada abrazo, en cada compañera. Se muy bien que nunca cerraré los ojos al pasar la noche sin un "hasta mañana", aunque quizás sea esa noche la que nos reencontremos en mis sueños. Se que estarás bajo el color del otoño, o bajo el olor a lluvia que anticipa su llegada, o en el caer de un rayo y en el sonar del trueno. En el verde del campo y el rojo de la amapola o en el imposible azul de una rosa. Se que estarás en cada paso del camino de la vieja estación, donde un tronco recuerda nuestros nombres en su corteza. Se que estarás en cada risa que escuche y en cada mirada que sorprenda furtiva. En cada cabina telefónica, y en el cartero que ya hace tiempo que no viene.
Se que estarás presente en cada momento de mi vida, y se también, que si algún día de mi mente se borraran los recuerdos, el tuyo será ya el único que no abandonará mi consciencia, el que me acompañará hasta donde sea que vayamos cuando la parca toque en mi hombro avisando del momento. Se que contigo en mi memoria, ya somos suficientes. Se que nunca estaré solo, mientras me quede el recuerdo, el sueño y tu sonrisa grabada en mi interior. Tengo suerte, mucha suerte.
viernes, 12 de diciembre de 2008
...TIEMPOS, RECUERDO, DE AMOR Y DE CARRERAS...
Eran tiempos en los que todos queríamos volar. Algunos, compañeros de colegio, no pudieron. Recibieron el fruto de la caida de algún "torpe" asesino vestido de verde y con tres cuernos en la testa. A ellos mi homenaje, a ti, mi recuerdo y mis excusas por compartirte con esas ganas de volar.
QUÉ SABRÁ NADIE...

(Lord Byron)

Como sales de las penumbras de mi mente y te vas acercando a la luz de mis recuerdos, hacia un presente pleno de sensaciones antiguas, de asignaturas pendientes. Y como deseo esos instantes en los que los rayos de la inconsciencia alumbran la noche oscura del sueño abandonándome a tu encuentro.
Que placer despertar entre tus brazos ausentes y saber que allí estabas aun solo presente en espíritu inquieto que duermevela entre el sopor del amanecer contigo y el molesto despertar ruidoso del reloj, cruel notario de realidad.....qué sabra nadie de mi realidad, de nuestras citas suspendidos en el eter de los sueños, allí, cuando regresamos al momento en que solo la reja de forja era testigo de nuestro abrazo primerizo. Qué sabrá nadie...
jueves, 11 de diciembre de 2008
Por vosotros, mis amigos que ya no estais en la calle cuando salgo.
En el fondo siento un poco de envidia por no poder ser como ellos, actuar como ellos. Ya quisiera que alguna vez, cuando me toque hacer las maletas y marchar me recordaran como yo les recuerdo a ellos.
Allí donde esteis, os quiero.
MIRANDO UN INSTANTE DE MI PASADO QUE ME FACILITÓ UNA AMIGA


Durante muchos años después estuve enviando christmas navideños por estas fechas. Durante muchos años. Hoy contemplo la puerta cerrada del número 52 que me envió una amiga a la que pedí que me facilitara un instante de mi pasado, y espero, tranquilamente, que algún día, al igual que mis felicitaciones navideñas pasaban por debajo de aquella cancela, pases tu al interior de esta Taberna del Mono Rojo, y sentada junto al fuego amigo de la entrada, al levantar tu mirada te encuentres con esta felicitación.
Hoy, cuando tan solo quedan trece días para Nochebuena, el recurso de mirar como los Magos Reyes de la imagen el punto de luz que señala la Estrella es algo bueno. En mi caso, sabes bien cual es mi luz, y como ellos observo y miro, mientras sentado me caliento en la chasca de esta Taberna que posiblemente abriera el Cipri para ti y para mi; para todos aquellos que ven como el futuro se sostiene sobre las bases de un pasado pleno de amor y colores, los mismo que hoy descubro al recordar cuando hace años un pequeño sobre transportaba mi ilusión impresa en una cartulina dibujada con olores navideños hasta el 52 de una calle. Tu calle.