lunes, 17 de noviembre de 2025
AMOR DE MADRE
sábado, 15 de noviembre de 2025
CON SERRÍN EN LOS ZAPATOS
y la flor de tu mano
puso un arpegio triste
sobre el viejo piano.
( En la ventana oscura
la lluvia sonreía...
Tamboril de dulzura.
Gong de melancolía.)
-¿Me querrías tú lo mismo?-
Y en tu voz apagada
hubo un dulce lirismo
de magnolia tronchada.
( La lluvia proseguía
llorando en los cristales...
Cortina de agonía.
Guadaña de rosales.)
-¡Para toda la vida!-,
te dije sonriente.
Y una estrella encendida
te iluminó la frente.
( La lluvia proseguía
llamando en la ventana
con una melodía
antigua de pavana.)
Después, casi llorando,
yo te dije: -¡Te quiero!-
Y me quedé mirando
tus pupilas de acero.
-¡Para toda la vida!-
dijiste sonriente,
y una duda escondida
me atravesó la frente.
( En la ventana oscura
la lluvia proseguía
rimando su amargura
con la amargura mía)
jueves, 13 de noviembre de 2025
MIEL Y CUCHILLO
UN NIÑO DE LA GUERRA, CUALQUIERA DE ELLOS.
de la tarde. ¡Las colinas
doradas, los verdes pinos,
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
-la tarde cayendo está-.
"En el corazón tenía
"la espina de una pasión;
"logré arrancármela un día:
"ya no siento el corazón".
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea
y débilmente blanquea
se enturbia y desaparece.
Mi cantar vuelve a plañir:
"Aguda espina dorada,
"quién te pudiera sentir
"en el corazón clavada".
miércoles, 12 de noviembre de 2025
SOLEDAD ACOMPAÑADA
Lágrima triste en mi dolor vertida,
perla del corazón que entre tormentas
fue en largas horas de pesar nacida,
en fúnebre memoria convertida
la flor será que a tu corona enlace;
las horas de la vida turbulentas
ajan las flores y el laurel marchitan
(Poema de mi admirada amiga, Rosalía de Castro)
Pasa la noche, transcurren las horas y en la mesa el tiempo está detenido entretanto fantasmas pasados vuelven a visitarme mientras apuro frías jarras de cerveza.
Los recuerdos se amontonan y se manifiestan de manera que la impresión es de no haber transcurrido ni un solo minuto en el que la soledad del frío tablero marcado dejara de impulsarme a marchar y el pasado, presente en esta noche triste se empeñara en mantenerme como memoria de la tasca del Cipri.
Con la yema de un dedo recorro los surcos labrados en la tabla, formando nombres, corazones, fechas con el eterno estuvo aqui y siento en cada estela, en cada rastro, el sabor amargo de lágrimas alcohólicas, ilusiones dañadas y risas ocultando un llanto eterno incrustado en el alma del novel e improvisado grabador.
Hoy, pocos parroquianos, callados, silenciosos, meditabundos e inmersos en sus océanos personales de inseguridades y fracasos.
Una jarra más y me marcho. Quizás conmigo venga esa procesión fantasmal de tiempos pretéritos, o quizás tan solo vaya acompañado de situaciones provocadas en los ayer de muchos días, o tal vez camine solo, echando de menos tan quimérica compañía.
No se, pero apuro la jarra y salgo.
martes, 11 de noviembre de 2025
MÁS TABERNA, MÁS NOSOTROS.
sábado, 8 de noviembre de 2025
OLVIDO
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.
Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.
En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.
Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.
Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.