
(Lord Byron)

Como sales de las penumbras de mi mente y te vas acercando a la luz de mis recuerdos, hacia un presente pleno de sensaciones antiguas, de asignaturas pendientes. Y como deseo esos instantes en los que los rayos de la inconsciencia alumbran la noche oscura del sueño abandonándome a tu encuentro.
Que placer despertar entre tus brazos ausentes y saber que allí estabas aun solo presente en espíritu inquieto que duermevela entre el sopor del amanecer contigo y el molesto despertar ruidoso del reloj, cruel notario de realidad.....qué sabra nadie de mi realidad, de nuestras citas suspendidos en el eter de los sueños, allí, cuando regresamos al momento en que solo la reja de forja era testigo de nuestro abrazo primerizo. Qué sabrá nadie...








