ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

sábado, 31 de enero de 2026

UNA TABLA EN EL OCÉANO

Soy como un espíritu que mora
en lo más hondo del corazón.
Siento sus sentimientos,
pienso sus pensamientos
y escucho las conversaciones más íntimas del alma,
la voz que sólo se oye en el rumor de la sangre,
cuando el vaivén de los latidos
se asemeja al sosegado oleaje del océano estival.

He desatado la melodía dorada
de su alma profunda y me he zambullido en ella
y, como el águila en medio de la bruma y la tormenta,
he dejado que mis alas se adornasen
con el fulgor de los rayos.

(Poema de mi amigo Percival Bisshe Sheley)



Recuerdo haber leído un episodio en la vida del poeta y filósofo Percival Bisshe Shelley en el que en un trayecto de recreo en barca con su esposa, Mary Shelley y con Lord Byron, Sheley cayó del bote al agua y se fué hundiendo en el lago sin hacer nada para evitarlo. Cuando Byron y un tripulante del pequeño navío se tiraron y bucearon hasta el fondo para rescatarlo, encontraron a Sheley completamente quieto mientras se ahogaba.
En esta ocasión pudieron sacarlo a tiempo, porque años más tarde, murió ahogado al sufrir una fuerte tormenta mientras navegaba con su velero.
Y pienso en ello porque quizás todos, o si no todos, yo si, actuamos igual que Sheley mientras se hundía al entender que ya hemos vivido lo suficiente como para intentar movernos ante lo que la vida nos presenta ahora, sea lo que sea, dejando que todo ocurra sin inmutarnos al tener ya la mochila repleta de casos, vivencias y hechos.
Da un poco igual lo que suceda, es lo mismo que nos veamos rodeados por situaciones nuevas, la indiferencia es total y el miedo o la preocupación dejaron hace mucho de existir por la acumulación de años, no tanto quizás en número pero si en experiencias.
No importa que lo que para algunos pueden ser problemas te rodeen e intenten quitarte el aliento, es igual, tienes tanto cuidado con el aliento que te queda como por el que no te queda, es decir, ninguno.
Has nadado tanto en el transcurrir de la vida que cuando, cansado ya, paras de hacerlo, si no hay una tabla cerca a la que no cueste trabajo agarrarse, lo mejor es dejar que el agua te rodee, te abrace y te dejes llevar sin rebelarte ni luchar.
Cuando la tabla es una taberna en la que encuentras albergue, y hasta esa tabla parece que sobra, ves llegado el momento de reunir a los parroquianos habituales y despedirte de ellos.
Veremos que hago cuando llegue ese instante en el que aún no estamos, o salgo por la puerta acristalada para no volver o me recluyo en el mundo del no ser del Cipri y me quedo impávido y silencioso ante la crepitante chasca ardiendo. 
No lo sé, pero a veces me parece que voy en la barca de Mary, Percival y Byron con ellos, pero no navega el bote solo, arrastra y remolca cantidad de pequeñas embarcaciones cargadas con los pesos y añadidos recogidos en toda una vida repleta de largo y trabajado historial.

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