ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

sábado, 9 de mayo de 2026

LA BORRASCA

Podrá nublarse el sol eternamente;

Podrá secarse en un instante el mar;

Podrá romperse el eje de la tierra

Como un débil cristal.

¡todo sucederá! Podrá la muerte

Cubrirme con su fúnebre crespón;

Pero jamás en mí podrá apagarse

La llama de tu amor.

(Poema de mi amigo Gustavo Adolfo Bécquer)





A Vega no le gustaba tocar My way, no porque no le gustará la canción, que le parecía preciosa, sino por lo que ocurría cada vez que por sus dedos la guitarra entonaba A mí manera.

De primeras, la Maruxaina se sentaba al lado de Vega, escuchando y llorando a lágrima viva, porque al sonar la canción, dentro de la Taberna empezaba a caer agua salada, que entrando por el techo, golpeaba contra la barra, las mesas, las sillas, empapando a los clientes, y parecía que el local se movía de lado a lado.

Algún parroquiano salió a la calle y abriendo las puertas vió un sol radiante brillando en un limpio y azul cielo, sin nubes que provocaran el agua que invadía la Taberna.

Una vez, Simón, un marinero superviviente del Santa Cruz, un pesquero que se hundió antes de llegar a puerto con él como el único tripulante que salvó la vida, les dijo que era una copia exacta del naufragió del navío, en el que sonaba por la radio de la cabina la canción de My Way cuando una tromba de agua les inundó hundiendo el barco.

La Maruxaina explicó entonces, entre lágrimas, que ella cantó esa noche para alejar al pesquero de la zona, pero que entre el viento y la canción su voz no fue escuchada por los marineros del barco, con el resultado que todos conocemos.

Lo que no sabíamos es que en la zona de los servicios, en una grieta de la pared, se escondía una nota del contramaestre a su novia y un anillo enrollando al papel.

En la nota había escrito un "pase lo que pase volveré y te daré el anillo"

Hay quien piensa que, cuando encuentren a la novia del contramaestre, a la que están buscando, y la den su anillo dejará de reproducirse la tormenta cada vez que Vega intérprete con su guitarra las notas de "My Way". Pero nada se sabe a ciencia cierta, son las cosas del Mono Rojo y su legendaria magia.

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