ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.

ACERCATE Y SIENTATE UN RATO, ESTÁS EN LA TABERNA DEL MONO ROJO, AQUÍ TODA ILUSION ES POSIBLE.
Casi sin pensarlo nos fuimos sentando, uno tras otro, en torno a la chasca que encendió el Cipri, y asi pasamos la noche, escuchando las historias que alguien, no se quien, cualquiera que fuese, narraba despacito, creando un entorno de magia y misterio del que no queríamos salir.

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO

QUE LA POESIA NOS SALVE DEL MUNDO
LO IMPOSIBLE SOLO EXISTE EN TU VIDA

sábado, 27 de octubre de 2012

BENDITOS BARROTES



Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque

la noche pase y yo te tenga
y no.

(Mario Benedetti)




Rejas que me aprisionan en el pasado, y aún con la puerta abierta por la que podría salir, no quiero. Me refugio en esos días, en ese tiempo en el que las ilusiones eran el despertador cada mañana, costumbre que aún me queda, sintiendo cada amanecer al despertarme la alarma de la ilusión por el nuevo día, como entonces, como ahora, como siempre.

Benditos barrotes anclados en esos años, que no impiden mi salida si quisiera. Preso voluntario en cadena perpetua de sentimientos de años, de sueños, de esperanzas no muertas, de sonrisas al recordar nuestras palabras, vigentes aún, válidas, sinceras desde su nacimiento en el alma hasta su desvanecimiento en el aire.

Benditos barrotes, a los que me agarro cada día para no caer y mantenerme firme y sin sufrir mantener viva la llama que un atardecer se encendió en las calles casi vacías de un pueblito blanco.
Benditos, queridos  barrotes.

miércoles, 24 de octubre de 2012

SIEMPRE SERA ELLA




Amor de mis entrañas, viva muerte,
en vano espero tu palabra escrita
y pienso, con la flor que se marchita,
que si vivo sin mí quiero perderte.

El aire es inmortal. La piedra inerte
ni conoce la sombra ni la evita.
Corazón interior no necesita
la miel helada que la luna vierte.

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,
tigre y paloma, sobre tu cintura
en duelo de mordiscos y azucenas.

Llena pues de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

(Federico García Lorca)




Porque cuando la miro el tiempo se detiene durante un instante y me traslada a entonces, y la veo bella, linda ella en su cara de inocencia. Guapa es poco cuando recuerdo su amor y su entrega, sus palabras, su risa, su timidez que vencía a base de valor.

Y es que me quería, y la quería. Solo la insensatez de la adolescencia pudo apartarme de ella, dejar que con el aire del sur se marchara, casi obligada por la tontería de un joven que descubrió un mundo nuevo fuera de las tapias del internado, de las calles de un pueblo al que le estoy agradecido al ser la cuna de esa persona que tanto me quiso y que no olvido, que permanece en mi interior resistiendo el paso de los años.

Bella y linda como ella sola, esperanza en su mirada, y en la mía, esperanza que aún hoy permanece en mi, sin fisuras, con deseos de hablar, de coger esa mano a la que tantas veces me agarré con la fuerza de la juventud buscando el refugio contra la soledad del colegio. Ella era en esos momentos todo, el impulso necesario para salir los fines de semana, para escaparme del castigo sin salida, del pasearme por las calles del pueblo pese a las miradas críticas hacia ella, que ignoraba y afrontaba con esa valentía que ella sacaba de no se donde; bueno, si, del amor que sentía, de lo que me quería.

No estuve a la altura, realmente nunca he estado a la altura que ella se merecía. Manteniéndome lejos en los peores momentos de su vida, unas veces por ignorancia, otras por prudencia. Ella al final fue más valiente, afrontó la realidad exponiéndola crudamente, de nuevo apostando por mi.

Que decir cuando la veo en las fotografías y los recuerdos se me agolpan unos tras otros. Reconozco el chaleco en una, el gesto en otra, la mirada, el pelo, los ojos, es ella, la que siempre vivió en mi silencio, en mi intimidad hasta que se abrió esta maldita taberna en la que cada vez que entro desnudo mis sentimientos más secretos, más callados.

La miro y quedo embobado, escucho su voz, añoro su abrazo, sus besos, su presencia, pero como siempre, la siento cerca, la siento dentro. Es ella, siempre será ella, siempre nosotros.

sábado, 6 de octubre de 2012

EL SECRETO DEL CIPRI Y LA TABERNA DEL MONO ROJO



¿Cual es el secreto de La Taberna del Mono Rojo?, eso es algo que me llamó durante mucho tiempo la atención, ¿como el Cipri conseguía mantener a la parroquia de clientes, casi todos fijos después de haber entrado algún día casualmente por la Taberna?

Al paso del tiempo hablando casi todos los días con el Cipri, él mismo me desveló el gran secreto del Mono Rojo, y es la entrada. Lo que aparentemente parece una entrada normal no es tal, es un agujero en el tiempo, y vehículo que nos traslada de un tiempo a otro.

Traspasada esa puerta uno se ve como hace muchos años, corriendo y andando por una vieja carretera de pueblo, escoltada por gruesos árboles, y con las personas que entonces recorríamos ese camino. Se aprecian claramente las caras de mi dama, de Marepi, de su príncipe....Los corazones de la mesa, esculpidos a navaja en la madera coinciden exactamente con la de los troncos de las moreras que bordeaban la carretera, y todo, todo tiene su contrario en el otro tiempo. Es como si nos miráramos en un espejo y nos viéramos reflejados en él, con todo lo que nos rodea pero mucho más jóvenes, llenos de ilusiones que luego sabemos que no se cumplieron, o tal vez si, cargados de sueños que aún nos alegran nuestras noches, felices al lado de la persona elegida.

El Cipri es como un mago que dominara lo que ocurre aquí abajo para mirando hacia arriba nos viéramos exactamente igual que eramos. Domina a la perfección el arte de conducirnos a donde queremos, donde dejamos un día nuestra alma, encadenada junto a la de la otra persona, de tal manera que juntas pasean las dos eternamente sin tener en cuenta que dos cuerpos se añoran y sueñan el uno con el otro sin saber que están condenados por ellos mismos a permanecer juntos en ese otro tiempo que transcurre por los mismos momentos de éste.

Ese es el secreto de La Taberna del Mono Rojo, el de llevarte hasta donde te juramentaste con tu alma gemela, al lugar, a los lugares donde en un tiempo fuiste feliz y contagiarte de esa felicidad haciendo que comulgues cada día con la misma esperanza e ilusión de aquellos tiempos y empieces cada nuevo día alegre, pensado en que de nuevo, ante una jarra de cerveza fría servida por el Cipri, volverás atrás en el tiempo para poder continuar viviendo en éste. Merece la pena pasarse por el Mono Rojo, si, merece la pena, ya que ese es su secreto...ya que ese es mi secreto.

lunes, 1 de octubre de 2012

ENTREGA DEL "CARTERO FANTASMA DEL PASADO"



Y así esta carta se termina
sin ninguna tristeza:
están firmes mis pies sobre la tierra,
mi mano escribe esta carta en el camino,
y en medio de la vida estaré
siempre
junto al amigo, frente al enemigo,
con tu nombre en la boca
y un beso que jamás
se apartó de la tuya.

(Fragmento del poema de Pablo Neruda, "La carta en el camino"



Hoy he recibido al cartero, no al cartero físico y clásico de Correos, ése llegó ya hace bastantes años hasta mi buzón trayéndome las cartas que esperaba con anhelo y que hoy, rebuscando entre papeles de mi despacho he encontrado. Por eso digo que hoy he recibido al cartero. Un cartero fantasma, como uno sacado de los Cuentos de Navidad de Dickens; el fantasma del pasado, un pasado que solo me trae recuerdos agradables, sentidos. Ojalá recibiera pronto la visita del fantasma del futuro, y ese futuro fuera como me gustaría que fuera, pero mientras se decide a venir o no, me conformo con el de hoy, el fantasma del pasado.

Y que pasado. He releído una y mil veces las cartas que ya en su día había leído y releído, con la misma ilusión con la que entonces abría el buzón cuando escuchaba el ruido del repartidor postal al echar mis cartas en el buzón de casa. Cartas de hace veintisiete años, de veintiséis, de quince, de..... cartas del pasado en fín, un pasado que siempre ha estado presente en mi, que nunca se quedó en los capítulos vencidos de la vida, que cada día estuvo ahí, fijo, adherido a mi mente, acompañándome.

Me he recreado con su firma, con las pequeñas diferencias al paso del tiempo, he soñado con sus despedidas, con sus "hasta la próxima carta", sus "siempre pensaré en tí", sus deseos/mis deseos/nuestros deseos. He disfrutado tocando el mismo papel que ella tocó en su momento, acariciando las mismas hojas en las que ella apoyó su mano, siguiendo la forma de las palabras con la punta de mis dedos como si al hacerlo acariciara sus dedos, su cara, su pelo... como antes.

Ha sido una bonita tarde. Siento que he estado con ella, junto a ella, a través de esas cartas venidas del pasado y solo espero que ahora, al cerrar los ojos, dominado por el sueño, éste me acerque de nuevo a ella, y juntos, en nuestra pared del instituto, apoyados en la verja que la recorría, nos riamos leyendo unidos esas cartas que hoy, un bendito cartero, fantasma del pasado, ha hecho que llegarán de nuevo a mis manos.

Por cierto, Marepi, también, entre las de mi dama, había una tuya.

sábado, 29 de septiembre de 2012

A TU LADO, EN SILENCIO, ESPERANDO



Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la Tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

(Gustavo Adolfo Becquer)




Sé, como solo se saben las cosas del corazón, que si alguna vez, perdida entre los extraños pensamientos que el litio te permita, en algún paseo, ves la luna reflejada en el agua del estanque la unión de nuestras almas volverá por momentos a tu razón y, aunque nadie de los que te rodean lo entiendan, una sonrisa alumbrará tu cara mientras tus ojos brillarán como si el reflejo se bañara en tu mirada, y sabrás, en ese instante, que estoy pensando en tí.

Cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día, con la complicidad de la bella Selene, a tu lado, en silencio, esperando, esperando, esperando...

sábado, 22 de septiembre de 2012

LA PAREJA DE ANCIANOS MÚSICOS CALLEJEROS



Cada día, al pasar por la mañana, les veía. Sentados los dos, juntos, cantando mientras él tocaba su viejo acordeón. Siempre canciones movidillas, folk, rock, de ese estilo que te hace sin darte cuenta agitar la mano mientras das "pitos" con los dedos.

Son viejos, ancianos, ancianos y alegres,  y al principio no pensaba en lo que me cambiaba el ánimo antes de coger el metro en la estación de Ópera. Continuaba andando chascando los dedos y tatareando la canción que en ese momento estuvieran cantando, sin casi fijarme en ellos, les veía pero no me fijaba al ir siempre atento a mis problemas y al tiempo que me empujaba para llegar pronto al trabajo.

Hoy ha pasado algo que en todos estos días no había ocurrido, me fijé en ellos, y vi una pareja anciana, unidos por algo más que la música, ESTABAN UNIDOS POR LA ALEGRÍA DEL AMORque de ellos manaba formando una burbuja que abarcaba a todo el que por su lado pasara, cambiando el ánimo de las personas y provocando una sonrisa en todos, y he sentido envidia. De golpe he visto un final para mis días atractivo, sentado al igual que el viejo músico al lado de mi "chica", la de toda mi vida, y repartiendo esa alegría al mundo entero, compartiéndola con ellos, y me he sentado en la acera, al lado de la pareja de ancianos mientras mi voz, cerrando los ojos, se unía a la de ellos.....PAPA RAPAPA PAPAPAPA, PAPA RAPAPA PAPAPAPA..... y dando palmas al ritmo que él marcaba con su acordeón.

No sentí vergüenza alguna, me encontraba cómodo, y cuando abrí los ojos vi un corro de personas llevando el compás al ritmo nuestro y todos tatareando PAPA RAPAPA PAPAPAPA, PAPA RAPAPA PAPAPAPA ....

Ha terminado la canción y todos nos hemos ido a la estación del metro, dejando a la pareja de músicos empezando otra pieza, y en la cara de todos nosotros se dibujaba una sonrisa manteniendo miradas cómplices. Por un momento el frío y el gris de la ciudad se había roto, había explotado en mil pedazos, creando un pequeño espacio de unión entre desconocidos, todos juntos al calorcito del amor de dos personas, juntas en el atardecer de su vida, cantando felices, unidos. Hoy he sido por un momento, feliz.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

NO TODO SILENCIO ES OLVIDO, NO TODA AUSENCIA ES DISTANCIA.



Esta noche el Cipri, en la Taberna, me decía que quizás mi dama nunca supiera lo cerca que me he sentido de ella en estos momentos en los que necesita más que nunca la ayuda de todos a los que quiere, y después de mucho meditarlo se que el Cipri se confunde, pues ella debe saber que no todo silencio es olvido y que no toda ausencia es distancia.

Eso que aparentemente es tan obvio hay muchas personas que lo desconocen, pero espero que no ella, pués sabe que mi silencio es forzado nunca olvido, como nunca ha sido olvido en estos años, y mi ausencia igual, forzada por las circunstancias que la obligan fundamentalmente a ella, mi ausencia nunca ha sido distancia porque siempre me he sentido muy cerca de ella, manteniéndola siempre en mi mente, en mis recuerdos, intentando acercarme cuando podía y no había riesgo alguno para su persona.

Que más daría que en estos duros momentos pudiera contar con mi mano entre las suyas, acompañar sus silencios y sus olvidos, pasear junto a ella por esos laberintos de su mente en los que los médicos pierden el rastro y el Rancio tan solo acierta a cumplir con darla el litio que le encargan los "expertos en cerebros" que la atienden.

En mis sueños paseamos por el parque de antaño, el de alrededor del colegio al que ella asistía, y deseo con todas mis fuerzas que ella, en lo que los médicos llaman su enfermedad yno es otra cosa que evasión de la realidad que la rodea y no la gusta, pasee también por bellos jardines, entre violetas y malvas, acompañada por el canto del  ruiseñor en la mañana y la aguda llamada del pavo real a la salida del sol reclamando a su pareja.

Pediría que en sus sueños apareciera lo que ella más necesitara, lo que más quisiera, lo que sea, quien sea, ni tan siquiera pido porque sea yo el que, presente en su niebla, la hiciera reir, no, ni tan siquiera eso. Lo que pido es que ría, que disfrute, que sea feliz, aunque sea en sueños, a pesar del litio y de los médicos.

Lo que daría porque en su cara se dibujara una sonrisa y con un buenos días, aunque fuera al Rancio, abriera la ventana dejando que la luz la bañara con su calorcito y con la felicidad reflejada en su rostro comenzara un nuevo y hermoso día en el que se diera cuenta que no solo es gris lo que la rodea.

¡¡¡¡¡¡Dios, lo que daría por ello.!!!!!!!